MÉXICO SE ESTANCA; SEIS SIN GANAR

La Selección Mexicana cerró otra fecha FIFA entre abucheos, frustración y un eco que se repite cada vez con más fuerza: el equipo no encuentra rumbo.

El 1-2 ante Paraguay no fue solo una derrota más; fue la confirmación de que el Tri atraviesa un periodo oscuro en el que las respuestas son pocas y las dudas crecen con cada partido.

JOHAN Vázquez y la fuerte presión de Alex Arce.

Javier Aguirre, elegido para enderezar el camino, acumula seis encuentros sin ganar y, aunque el proceso aún es corto, el discurso de paciencia comienza a desgastarse.

En la cancha no hay señales de evolución y en la tribuna se revive incluso el grito prohibido, síntoma inequívoco de un público que se siente distante y desencantado.

FUERTE entrada entre Mateo Chávez (20) y Alan Benítez.

Sin ilusión

Las cifras hablan por sí solas: 9 goles recibidos y solo 4 anotados en seis partidos. La Selección no ataca con claridad, no defiende con orden y, sobre todo, no compite con la intensidad que exige su jerarquía.

AL final los aficionados mostaron molestia.

Con estos números, pensar en un buen papel en el Mundial de 2026, que México coorganizará, parece hoy un acto de fe más que una proyección deportiva.

ÉPALE, el paraguayo Ramón Sosa recurrió al jaloneo sobre Mateo Chávez.

La situación es tan seria que el Tri está a un paso de igualar su peor racha sin victoria: siete partidos, registrada bajo el mando de Miguel Herrera. No es solo un mal momento; es una tendencia.

LOS guaraníes ganaron porque tuvieron menos errores.

Paraguay expuso las grietas

Ante Paraguay, los goles de Damián Bobadilla (46′) y Antonio Sanabria (48′) evidenciaron lapsos de desconexión defensiva que ya se han vuelto costumbre.

MUY «verdes» se vieron los jugadores del Tri ante los paraguayos.

El tanto de Raúl Jiménez (54′) dio un respiro momentáneo, pero no ocultó la falta de ideas en ataque y la ausencia de liderazgo dentro de la cancha.

Una caída que inició después de Copa de Oro

Desde aquella victoria ante Estados Unidos en la final de la Copa Oro, México ha entrado en un bache del que no ha podido salir.

Los resultados recientes lo confirman:

México 0-0 Japón

México 2-2 Corea del Sur

México 0-4 Colombia

México 1-1 Ecuador

México 0-0 Uruguay

México 1-2 Paraguay

El problema no es solo de resultados: es de identidad

Más allá de los marcadores, lo inquietante es que México parece haber perdido su identidad futbolística.

AGUIRRE deberá dejar de experimentar.

No es un equipo vertical, ni sólido atrás, ni creativo en medio campo. La selección juega sin un sello reconocible, sin una idea que lo sostenga cuando el talento no alcanza.

Javier Aguirre insiste en pedir tiempo, pero el reloj corre y el Mundial de 2026 no espera. La exigencia será máxima y, si el presente no cambia pronto, el futuro podría convertirse en un martirio futbolístico.

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