La FIFA confirmó que Guadalajara y Monterrey serán las ciudades sede del torneo clasificatorio rumbo a la Copa Mundial de 2026, un evento que no solo definirá a dos selecciones para la fase final de la justa mundialista, sino que contribuirá a la efervescencia que se vive de cara a la justa internacional.
Los encuentros se disputarán del 23 al 31 de marzo, aprovechando la ventana oficial de fecha FIFA.
Se trata de un torneo singular: seis selecciones procedentes de cinco continentes se jugarán la vida futbolística en el Estadio Akron y el Estadio BBVA, escenarios que en los últimos años se han consolidado como modernos templos del balompié.
Irak representará a Asia; República del Congo, a África; Jamaica y Surinam llegarán por la CONCACAF; Bolivia será el invitado de la CONMEBOL; y Nueva Caledonia luchará por Oceanía.

Más allá de la estadística, la elección de estas sedes mexicanas confirma la confianza del organismo rector hacia la infraestructura y el entusiasmo del público nacional. No es casualidad: México vive un momento histórico dentro del futbol internacional.
El Mundial de 2026 será el primero con 48 selecciones en competencia y marcará la tercera vez que el país funge como anfitrión. Además, el mítico Estadio Azteca albergará su tercer partido inaugural, un hecho sin precedentes que refuerza su condición de escenario legendario.

En un contexto global donde el futbol funciona como punto de encuentro y diálogo entre culturas, este clasificatorio promete historias, emociones y el recordatorio de que México sigue siendo una tierra donde el futbol no solo se juega… se vive.
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