OCHOA BUSCA SU SEXTA COPA

Guillermo Ochoa no se resigna a colgar los guantes. A sus 40 años, el portero mexicano sigue en movimiento, ahora en Chipre, con el AEL Limassol, su noveno club como profesional.

La noticia del fichaje llegó envuelta en un comunicado solemne de la institución chipriota, que resaltó la vasta trayectoria del guardameta como si se tratara de un tesoro exótico recién llegado a la isla.

CON 40 años de edad, Ochoa sigue en pos de su sexto mundial.

Sin embargo, detrás de esta nueva aventura europea, parece haber una obsesión mucho más grande: estar activo para no perder el radar de Javier Aguirre rumbo al Mundial de 2026.

La posibilidad no es menor. De ser convocado, Ochoa entraría a un club de élite reservado solo para los elegidos: disputar seis Copas del Mundo. Ahí, nada menos que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo son los otros nombres que asoman en el horizonte de 2026.

 Pero mientras ellos siguen siendo referentes en clubes de primer nivel, lo del mexicano abre un debate: ¿es legítimo aspirar al máximo escenario del futbol desde una liga como la chipriota?

Ochoa debutó en 2003 con el América, donde se forjó como ídolo local antes de partir a Europa en 2011. Francia, España, Bélgica, Italia y Portugal fueron estaciones de una carrera que nunca tocó la cúspide de la élite, pero que lo mantuvo siempre en escaparates de primera y segunda línea.

Futuro o recuerdos

La cuestión es si ese récord personal coincidirá con la urgencia de un Tri que necesita más futuro que recuerdos.

Su regreso al continente, ahora en Chipre, se siente más como un último recurso que como un reto deportivo real.

El AEL Limassol, fundado en 1930 y con una historia marcada por altibajos y problemas económicos, presume un título de liga en 2012 tras 23 años de sequía. Un club digno, pero lejos de la exigencia competitiva de los gigantes europeos.

Para Ochoa, sin embargo, representa oxígeno: seguir bajo reflectores, seguir atajando, seguir diciendo “estoy disponible”.

El discurso del veterano cancerbero se mantiene: trabajo, disciplina y experiencia. Pero el futbol es despiadado con el paso del tiempo, y cada convocatoria abre la misma pregunta: ¿apuesta la Selección por el presente o por la nostalgia?

Ochoa insiste, y lo hará hasta el final, en estar en la lista de Javier Aguirre.

 Si lo logra, México vivirá una paradoja: mientras exige una renovación generacional, su portero eterno buscará, desde Chipre, hacer historia con una sexta Copa del Mundo.

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