La carrera como jugador y umpire de Rodolfo Antonio Madrid Falfán quedará en el recuerdo de varias generaciones en el béisbol xalapeño.
Días atrás concluyó su paso por esta vida. Sus amigos y familiares lo despidieron con honores en solemne y brillante acto celebrado el 18 de este febrero.
Los brazos de sus amigos transportaron el féretro que recorrió las cuatro esquinas del diamante del Colón, donde casi 85 años atrás (5 de mayo de 1939), muy cerca, en la calle Luxemburgo, tuvo su primera morada.

Al paso del ataúd y en cada almohadilla se escuchó el «safe» hasta marcar su última carrera en el “home”. Posteriormente se montó una guardia en su honor.
En el recorrido se dejaron escuchar gritos de ánimo de sus compañeros umpires con quienes vivió grandes hazañas y tuvo experiencias inolvidables.
Así lo despidieron, como uno de los umpires más destacados de la época de oro del béisbol xalapeño.
Él fue una gran institución en el béisbol de esta capital y de la región. Su energía y vitalidad, así como su valor y carácter lo convirtieron en un protagonista de época, militando en equipos de tradición como Bravos del Dique, Venusca, Deportivo Álamos, Uniformes Rojas, entre otros.
Le fue difícil alejarse del diamante. Su manera de amar al “rey de los deportes” propició que, después de quitarse los spikes como jugador, se convirtiera en umpire.
Así fue, las circunstancias de la vida lo llevaron al “ampayeo” a temprana edad, iniciando así una gran trayectoria.
Su calidad lo hizo ser protagonista de grandes batallas, de juegos importantes, de esos que llenaban gradas y lugares aledaños a los muchos diamantes en los que se presentó.
Era una constante verlo en los play offs sacando a flote encuentros que se convirtieron en verdaderas guerras deportivas.
Su nivel de confiabilidad a la hora de aplicar el reglamento no pasó desapercibido. Por más de medio siglo (55 años) fue merecedor de varios reconocimientos.
Será recordado por su fuerte personalidad , tenacidad y por ser obsesivamente enérgico en sus decisiones. Por lo anterior y por ser gran conocedor de las reglas de juego alcanzó planos muy altos dentro de la Liga Xalapeña de Béisbol, Liga Invernal Veracruzana y la extinta Liga de la Asociación Nacional de Beisbolistas (ANABE), antesala a la Liga Mexicana de Béisbol, permitiéndole interactuar con varias personalidades.

Después de su retiro nunca cesó su amor por la pelota. Fungió por muchos años como tesorero en la Asociación de Jueces de Béisbol de Veracruz. También laboró como como asesor de reglas para la capacitación de futuros umpires.
Rodolfo Antonio Madrid Falfán dejó un legado impregnado de grandes experiencias con quienes tuvo la fortuna de compartir este bello deporte que llevó y llevará por siempre en su corazón.
Por eso y muchas cosas más, sus compañeros umpires así como peloteros, le rindieron el cálido e imborrable homenaje póstumo en la que fue su segunda casa, el Parque Deportivo “Colón”. Descanse en paz.
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