LÍA Y MÍA CUEVA SUEÑAN EN GRANDE

  A sus 14 años, las gemelas mexicanas Lía y Mía Cueva Lobato ya piensan en grande. Tras conquistar la medalla de bronce en trampolín sincronizado de 3 metros en el Mundial de Deportes Acuáticos Singapur 2025, las promesas del equipo nacional no ocultan su sueño: estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

“¿A dónde queremos llegar?”, preguntó su entrenador, Iván Bautista, en zona mixta.

“¡A Los Ángeles 2028!”, respondieron al unísono Lía y Mía, sin titubeos.

EXTRAORDINARIAS en el trampolín de tres metros, en Singapur.

Su histórica actuación, con 294.36 puntos en la final, no solo las colocó en el podio mundialista, sino que encendió los reflectores sobre una nueva generación de clavadistas mexicanas con potencial olímpico.

“Queremos repetir una medalla… y si se puede, que sea de oro o plata”, añadió Mía con seguridad.

Una dupla precoz con madurez olímpica

Pese a su juventud, las hermanas Cueva demostraron temple, sincronía y un alto nivel técnico en cada ejecución.

En la recta final, apostaron por un clavado de alta dificultad —3 vueltas y media al frente en posición B—, arriesgado para su categoría, pero que fue calificado con excelencia.

ANTES de la competencia, afinando detalles.

“Sabíamos que aquí se necesitaba más grado de dificultad, y ellas lo ejecutan como los grandes”, destacó Iván Bautista, el formador detrás de múltiples medallas olímpicas para México.

La visión

“Cada vez estamos logrando más cosas a nuestra edad. Es muy bonito… y vamos a seguir trabajando.” –Mía Cueva–

Antes de cada clavado, los nervios eran inevitables. Pero como compartió Mía, el enfoque pudo más:

“Nos decíamos que sí podíamos. Ya en la plataforma, se nos olvidaba todo. Solo íbamos por el clavado.”

El inicio de un ciclo olímpico

Esta medalla representa el primer gran paso en su camino rumbo a Los Ángeles. Así lo resumió Bautista:

“Esta medalla nos cae del cielo como anillo al dedo. Marca el inicio del ciclo olímpico para ellas.”

CON su entrenador Iván Bautista.

El entrenador, con tres décadas formando campeones, lo dice con claridad:

“Si ellas implantan un récord en la historia de los clavados de México, serán las medallistas mundiales más jóvenes del país.”

Respaldadas desde casa y con los pies en el aire

Desde las gradas, sus padres acompañaron el histórico momento.

“Tuvimos la suerte de que pudieron venir todos. Los escuchábamos gritar y apoyarnos desde allá”, relató Lía.

El equipo mexicano de clavados agradeció el apoyo de México entero tras la hazaña en Singapur.

LAS gemelas Cueva tienen un gran futuro.

“Gracias a todo México”, expresaron entre abrazos y sonrisas.

Y mientras las medallas se suman y los sueños crecen, Lía y Mía mantienen la mirada firme en su objetivo.

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