A sus 61 años recién cumplidos, Jesús “Chucho” del Moral sigue siendo uno de los delanteros más entrañables y respetados del fútbol xalapeño.
Cirujano dentista de profesión, goleador por vocación y apasionado del deporte por convicción, el delantero de baja estatura pero enorme corazón se mantiene vigente en la categoría Premier de la Fundación UV, donde recientemente terminó como subcampeón de goleo con 15 tantos… aunque él bien sabe que debieron ser 16, pues el que marcó ante Rebsamen en el duelo inconcluso de la semana pasada nunca se le contabilizó oficialmente.


Para quienes lo conocen en la cancha, Del Moral representa el futbol limpio, el de toque y talento, muy lejos de los pleitos y las fricciones. Ha sido monarca de goleo en diferentes equipos —Dique, Proquiver, Rayos y hasta en clubes de Martínez de la Torre—, acumulando historias y amistades en cada vestidor que pisa.

“Nací en Xalapa, el 1 de agosto de 1964”, cuenta entre risas, recordando que tras los partidos pesa 66 kilos, pero después de comer alcanza los 68.

Esa misma sencillez lo acompaña en cada conversación: entre bromas, anécdotas y la pasión por el balón.
Admirador
Fiel seguidor de Cruz Azul, admirador del Barcelona y apasionado de figuras como Pelé y Maradona, Del Moral disfruta hablar de futbol
Dentista egresado de la Universidad Veracruzana, generación 84-88, con especialidad en ortodoncia y actualmente laborando para los Servicios de Salud de Veracruz, “Chucho” reconoce que el futbol siempre lo tentó hacia un destino profesional.

Tras un nacional en la Ciudad de México, el DT Mario Velarde le abrió la puerta en Pumas, pero a los 17 años su padre le marcó la pauta: primero el título, después los sueños.
“Creo que no se equivocó. Vivo de mi profesión gracias a Dios”, asegura. Sin embargo, en sus palabras aún se percibe aquella chispa que le hacía soñar con vestir una camiseta de primera división.

Si no es con el balón, su alma inquieta se desahoga con la música —se dice un “músico frustrado”, pues toca varios instrumentos— o con el beisbol, deporte que también practicó con talento.
Al creador y a su familia
«…agradecer al Creador y dedicar también un pensamiento al recuerdo de mis padres, para mis hijos, mi familia«
Fiel seguidor de Cruz Azul, admirador del Barcelona y apasionado de figuras como Pelé y Maradona, Del Moral disfruta hablar de futbol tanto como de literatura de superación, otra de sus pasiones.

Sobre la comida no tiene peros ya que le agrada de todo, en especial el marisco. Antes de iniciar un partido tiene que entrar al campo con el pie derecho, así como agradecer al Creador “y dedicar también un pensamiento al recuerdo de mis padres, para mis hijos, mi familia ya que ellos son mi mayor motivación”.
“Hay que agradecer también después del juego, no importando el resultado”, sentenció como todo creyente en el Padre Celestial.

“A estas alturas de la vida, lo importante es dar gracias por todavía poder hacer lo que a uno le gusta: la competencia sana”.
Con la camiseta sudada, la sonrisa franca y la humildad de siempre, Jesús del Moral es hoy más que un subcampeón de goleo: es un referente viviente del futbol xalapeño, un jugador de época que sigue escribiendo su historia con goles, amistad y gratitud.
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