Pumas llegó a la final del Clausura 2026 más por los vericuetos del reglamento que por una superioridad contundente sobre sus adversarios.
Su boleto al duelo decisivo pendió de un hilo, especialmente en la semifinal frente al América, donde los universitarios estuvieron al borde de la eliminación.
Sólo el infortunio azulcrema, personificado en Henry Martín, evitó la catástrofe auriazul. El delantero americanista estrelló el balón en la base del poste (penalti) y dejó con vida a los felinos cuando todo parecía inclinarse en su contra.

IDENTIDAD
Además los técnicos protagonistas tienen tatuada la camiseta en el alma. Ambos egresaron de sus respectivas canteras, Efraín de Pumas y Joel, de Cruz Azul.
Pero en el futbol no cuentan las explicaciones, sino los resultados. Y la realidad es que Pumas y Cruz Azul disputarán la gran final del Clausura 2026, reeditando una rivalidad que ha escrito capítulos memorables en la historia del balompié mexicano.
Será la tercera ocasión en que ambos clubes se enfrenten por el título de liga. Las dos anteriores permanecen grabadas en la memoria colectiva.

En la temporada 1978-79, la Máquina se impuso para conquistar uno de los campeonatos más emblemáticos de su época.
Dos años más tarde, en la campaña 1980-81, llegó la revancha universitaria.
Pumas se coronó con autoridad al vencer 4-1 en el partido definitivo (4-2 en el marcador global), en una tarde inolvidable que también marcó la despedida de Hugo Sánchez del futbol mexicano antes de emprender su aventura europea, donde construiría una carrera legendaria con Atlético de Madrid y Real Madrid, para terminarla con el Rayo Vallecano y el equipo austriaco Linzer.
Made in México
La final de 2026 también tendrá un ingrediente especial en los banquillos. Después de trece años, dos entrenadores mexicanos volverán a disputar una serie por el campeonato. Así se interrumpe una larga etapa dominada por estrategas argentinos, brasileños y uruguayos, entre otras nacionalidades.

Efraín Juárez y Joel Huiqui estarán frente a frente con la responsabilidad de conducir a sus equipos hacia la gloria. Para ambos representa la oportunidad de inscribir su nombre en la historia y devolver protagonismo al talento nacional desde el banquillo.
En cuanto al palmarés, Cruz Azul busca alcanzar su décima estrella y consolidar aún más su tradición ganadora. Sus títulos de liga fueron obtenidos en 1968-69, México 1970, 1971-72, 1972-73, 1973-74, 1978-79, 1979-80, Invierno 1997 y Guard1anes 2021.
Pumas, por su parte, aspira a conquistar su octavo campeonato. Sus coronas llegaron en 1976-77, 1980-81, 1990-91, Clausura 2004, Apertura 2004, Clausura 2009 y Clausura 2011.
Así que la mesa está servida. De un lado, la tradición celeste; del otro, el orgullo universitario. Dos instituciones históricas, dos técnicos mexicanos y un nuevo capítulo que promete revivir ecos del pasado.
Pumas y Cruz Azul se encuentran nuevamente en una final y el tiempo parece detenerse y la historia vuelve a pedir la palabra.
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