La fecha 16 del futbol Premier tuvo citó al campeón Buena Vista y al subcampeón Dique, un partidazo que terminó repartiendo honores con el 1-1.
La paridad de fuerzas generó el empate. Choque sabroso, lleno de intensidad, jugadas fuertes, pero sin la mala intención. Dos goles, uno de cada bando. El primero fue de Buena Vista.

Pablo García marcó de penalti, luego de que Martin Barrera había atajado balón. En el contrarremate no llegaron a tiempos los zagueros de Dique y el atacante convirtió su gol numero 13, quedando a uno del líder Juvencio Chimal que esta vez se fue en blanco.
El empate surgió de los botines de Chucho del Moral quien entró como flecha al área para marcar el 1-1 definitivo.

Partidos como estos son los que hacen cada vez más falta en nuestro futbol y tenían que ser los mayores (de 60 años y más) quienes pongan el ejemplo a las nuevas generaciones cuyo accionar está cada vez más mecanizado.
Pero volviendo al partido en la cancha 1 de la UDU, Dique tuvo sus lapsos de control de juego, pero sus llegadas fueron contenidas por la zaga bonavitense que solo tuvo dos errores graves en el juego: la acción del empate y aquella en la que el cuate Pardo, a boca de jarro, voló la pelota dejando escapar el que hubiese sido el gol de la diferencia.
Orlando Polo sudó como nunca la casaca de Dique. Hizo oberturas en varias partes de la cancha, fue al choque, repartió juego junto con “Zurdo” García. Sin duda uno de los mejores partidos que se le ha visto a Polo, ex de Toluca y Correcaminos de la Primera División, ahora Liga MX.

El “Panterita” Roberto Herrera es un ícono de garra y entrega. Lo mismo que “Topete” Carlos Casillas.
Otra arista del juego fue la de las reapariciones. Por Dique fue grato ver nuevamente en la cancha a Luis González quien regresó después de un breve adiós. Sus molestias físicas parecen estar nuevamente controladas.

Por Buena Vista, la reaparición de Julián “Pez” Rodríguez quien se notó un poco más delgado que de costumbre, pero con la habilidad de siempre. Generó un par de jugadas de peligro.

Pero sobre todo la actitud de los jefes de cada equipo es digna de aplaudirse. Tanto Gil Galván como Raúl y Manolo Quiroz impulsaron a los suyos a jugar.

Desactivaron rápidamente las “bombas” que amenazaban con explotar como cuando Orlando Polo que antes de cobrar una falta intercambió palabras con gente de la banca de Buena Vista. Al final del juego el oriundo de Martínez de la Torre quería “aclarar”, pero afortunadamente todo quedó en paz.

Por otra parte el arbitraje fue preciso. Estuvo a cargo del experimentado Adrián Osorio Méndez. El coatepecano no perdió detalle del cotejo, estuvo siempre cerca de la jugada y marcó con precisión.

Fue auxiliado por Miguel Hernández González y Alejandro Ferto Cardeña, ambos con un trabajo positivo. Esta último va mejorando notablemente su nivel en la aplicación del reglamento.
Al final de cuentas gano el futbol y se refrescó el añejo antídoto contra la rutina.
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