Barcelona dio un paso más hacia un cierre brillante en plano competitivo de este 2025 al vencer 3-2 al real Madrid para ganar la Copa del Rey.
En el estadio “La Cartuja”, de Sevilla, catalanes y merengues regalaron uno de los mejores partidos del año en la definición del tradicional torneo.
El Blaugrana se adelantó en el primer tiempo con un golazo de Pedri y, en el complemento, llegó la reacción merengue a través de un encendido Kylian Mbappé, quien marcó la paridad transitoria.
Aurelien Tchouameni selló la remontada, pero Ferrán Torres igualó para llevar todo a la prórroga. Allí, los de Hansi Flick estuvieron más enteros físicamente y se llevaron una victoria merecida gracias al gol de Jules Koundé, uno de los jugadores más sancionado por Flick debido a su falta de puntualidad a las charlas tácticas y entrenamientos.
JULES Koundé resolvió el embrollo.
El arbitraje de Ricardo De Burgos Bengoetxea estuvo bajo la lupa por los reclamos de la Casa Blanca sobre su labor como juez. Su irregular trabajo podría haberse empeorado por un grosero error, pero el VAR lo salvó para anular un inexistente penal cobrado a Raphinha en la última jugada del tiempo regular.
EL SILBANTE De Burgos salió del embrollo, pero…
Barcelona está en carrera para lograr el triplete. Está en semifinales de la UEFA Champions League, instancia en la que se medirá al Inter de Italia. Además lleva la delantera en la lucha por el título de liga en la que es líder con cuatro puntos por encima del Real Madrid. Ambos se medirán en duelo crucial el 11 de mayo.
Barcelona, 32 copas
Por otro lado, los de la capital española podrían quedarse sin entrenador en breve. Crecen los rumores de que Carlo Ancelotti se convertirá en técnico de la selección de Brasil y los medios españoles aseguran que su sucesor podría ser Xabi Alonso, actual DT del Bayer Leverkusen.
Enloqueció
Lo negativo y anti fair play llegó cuando el silbante, De Burgos, pitó una falta a Mbappé en el último minuto y el banquillo blanco perdió los papeles. El alemán Antonio Rüdiger acabó expulsado.
EL PARTIDO empezaba a subir de temperatura.
El alemán, quien seguramente será sancionado, enloqueció contra el árbitro y, de no haber sido detenido por sus compañeros, hasta le hubiera lazando una bolsa con hielos.
FURIOSO, el alemán. Será sancionado.
Luego, previo al acto de premiación cuando el campeón hace el tradicional pasillo a su segundo, Rüdiger, a su paso, ignoró a todos los jugadores del Barça que le
habían tendido la mano y sólo saludó a Ter Stegen, su compañero en la selección alemana.
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