En juego pendiente del Torneo Premier, este sábado en el campo 1 de la Unidad Deportiva Universitaria, se vivió un partido que tuvo de todo: goles, regresos esperados, polémica arbitral y hasta un árbitro asistente que terminó el juego con más pundonor que salud. Dique y Dique Buena Vista empataron 1-1 en un choque que bien pudo ser un adelanto de la final.

El encuentro estaba programado para ser dirigido por Adrián Osorio, pero un malestar estomacal lo obligó a ceder el silbato al experimentado Moisés A. Castilla. La escena fue insólita: el partido se detuvo mientras Osorio trataba de sobreponerse, y aunque terminó cumpliendo como asistente con profesionalismo, trascendió que al concluir el juego necesitó incluso atención hospitalaria.

El partido
La historia del marcador comenzó temprano. Al minuto 10, Pedro Partida aprovechó un error de cálculo del arquero Martín Barrera y puso al frente a Buena Vista. Sin embargo, la reacción no tardó: al 21’, Chucho del Moral cazó un balón dentro del área para empatar y devolver la calma al banquillo de Gil Galván.

Con el 1-1 sellado, el resto del juego fue un ir y venir, con intensidad más que con claridad. Buena Vista, actual monarca, amarró el liderato general al llegar a 43 unidades. Dique, por su parte, alcanzó 34 puntos, empatado con Independiente, pero con mejor diferencia de goles (+20 por +1).

Regresos que pesa
Dique pudo contar casi con su cuadro estelar. René Torres volvió a ser la válvula de salida; Carlos “Topete” Casillas y Paul Morales reforzaron la zaga; y Orlando Polo, aunque tocado, arrancó de inicio. La gran ausencia fue la de Juvencio “Berrinches” Chimal, goleador del equipo con 14 tantos, que no pudo medirse con el líder de goleo, Pablo García (18), de Buena Vista. El duelo individual de artilleros quedó pendiente.

Si Dique logra vencer en su siguiente compromiso pendiente a Coapexpan, podría llegar a 37 unidades y desplazar al Barcelona 2 de Abril, que suma 36 con calendario completo.
La polémica
El complemento dejó la jugada que encendió la atmósfera. Una mano en el área de Buena Vista no fue sancionada como penalti. El criterio arbitral fue que el balón provenía de un rebote y que el brazo no estaba en posición antinatural. Decisión discutida, pero definitiva.

Con etiqueta de campeón
El estratega de Buena Vista, Raúl Quiroz, calificó el partido como lo que se esperaba: “cerrado y con mucho roce, pero sin mala intención”. Y dejó claro que el liderato no es casualidad: “cerrar como líderes estaba en el plan; ahora vamos por el bicampeonato”.
Lo cierto es que el empate sabe distinto. Para Buena Vista significa autoridad y continuidad; para Dique, la sensación de que con plantel completo puede competir de tú a tú contra el campeón.

El destino parece empeñado en citarlos otra vez, pero esta vez con otro título en juego.
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