El Clásico del futbol español se pintó de blanco tras la victoria de la plantilla merengue. Intensidad, arrojó y decisión hicieron del encuentro un espectáculo. Al final la polémica se centró en un supuesto penalti que el silbante Gil Manzano ignoró.
En el “Delfinario”, la cancha de la Universidad del Golfo de México (UGM), los dirigidos por Adrián Becerra debieron tener la suficiente calma y perseverancia para romper el cerco defensivo astado.
El capitán mostró su deseo por obtener la representatividad por el Distrito X Xalapa Urbano para pugnar por el retorno de esos tiempos de prosperidad en el deporte.
Los 21 puntos por disputar seguramente mantendrán la “vela encendida” de algunos cuadros que esperan hacer, en unas cuantas semanas, lo que no hicieron en casi todo el torneo.
Una moche de asueto por las paradisíacas zonas quisqueyanas resultó la visita de los regios.
En la sede pantojana los dirigidos por el «Vasco» Aguirre lograron una buena diferencia de goles con la que podrán esperar la vuelta casi en la hamaca.