AGREGÓ MÁS LUSTRE A SU HISTORIA

La tarde de este sábado Delfines de Xalapa festejó su 30 Aniversario  en un solemne escenario, porque ahí,  donde otrora estaban los Campos Juárez,  fue elegido, hace tres décadas, un puñado de chamacos  para formar la plantilla  que hizo historia.

Se vivió una fiesta diferente. Fue un ‘capítulo de pandemia’, muy reducido en asistencia, con estrictas precauciones, como debe ser en esta difícil época.

DURANTE el desayuno, antes de dirigirse a la cancha.

 Pero a pesar de las condiciones reinó el mismo calor que en años anteriores, la misma emoción que en todas las precedentes.

LAS ANÉCDOTAS fluían y fluían.

No es fácil  mantenerse en  el  recuerdo de miles después de 30 años. Pero ese grupúsculo de jugadores apartados de entre cientos se ganó el corazón de la afición.

JOSÉ Alberto Pérez Fuentes, el «Chocolate del deporte» (centro) presidente de CJUVER, patrocinador del evento, con Héctor Arellano, Carlos Ferráez y Paulino Olmos.

AQUELLOS AÑOS

Y una explosión de neuronas nos hizo recordar  aquellas tardes de futbol en el Quirasco con su césped  verde, oloroso a yerba recién cortada, casi tan parejo  que el balón  giraba  como una llanta de auto bien balanceada.

DELFINES sigue haciendo historia.

Y en la grada los niños y sus padres; las familias, los amigos… y los solitarios. Banderas albinaranja ondeando y… de fondo la voz del artista, (Sergio Dalma) con “Bailar pegados”  o “Los Guerreros” (JL Perales), este último el himno que ambienta las batallas de los cetáceo hasta hoy.

JAIME «PELÉ» Maldonado, Guillermo «Cuchillo» Fernández, Armando «Nando» Hernández y Rogerio León.


Ambas melodías se escucharon hoy otra vez y el sentimiento fue tan cálido como entonces.

RAFAEL «Carecha» Flores y Carlos Enrique «Quique» López (derecha).

No es fácil eludir la historia. No es fácil para los de mala leche prevalecer ante la obviedad de un aluvión sentimental que arrasó con un futbol ‘artrítico’ en Xalapa  y crear  un fenómeno con cara de delfín.

LOS TALENTOSOS hermanos René y Martín Olmos Mendoza.

Eso fue lo que pasó. Fue  una camiseta albinaranja con una “V”  en el pecho la que encadenó el cariño por el futbol de esa generación  con el que existía en el puerto por los Tiburones Rojos en sus años de regreso a la Primera División  con un gran equipo y extraordinarios directivos como Don  Alfredo Chedraui Obeso y Gerardo Gallegos Cázares.

CONFRATERNIDAD

Estuvo presente la devoción al deporte, a la confraternidad. Los resultados de los partidos fue lo de menos, porque  la prioridad  fue siempre  que los cetáceos recargaran su extremo cariño y unidad que ha prevalecido a lo largo de los años.

Para saber lo que realmente pasa cada año con el festejo albinaranja  se debe estar empapado de la historia, saber el principio  y saber la magnitud del significado de esta plantilla  cuyo nombre quedó incrustado en el corazón de la afición.

JOSÉ Antonio «Gori» Sánchez (izquierda) y Nino Aragón, porteros cetáceos.

    El evento premió la excelencia deportiva de  Delfines que esta vez  compartió reflectores con equipos que también dejaron  huella como Inter de Xalapa, Búhos Estudiantes y Atlético Xalapa.

GERARDO Arcos y Andrés Espinoza, de Búhos Estudiantes.

Los dos primeros empataron 1-1 en juego muy dinámico. David Mestizo anotó por Inter y “Chinto” Díaz lo hizo por Búhos.

BÚHOS, otrora equipazo de llegó a disputar cuartos de final.

El encuentro fue sancionado por el central Aníbal Ronzón, auxiliado en las bandas por Jesús Molina y Roberto Ronzón.

ANIBAL Ronzón (centro), con sus asistentes Jesús Molina y Roberto Ronzón.

Por su parte  Delfines resintió el paso del tiempo  ante un antagonista 10 años menor que dio la cara con honor y ganó 5-1 con tres tantos de Adrían “Cabrito” Arellano,  Hiver Ruiz y Gil Galván. Por los cetáceos descontó Daniel “Rasca” Castillo.

Para este encuentro hubo cuarteta arbitral de lujo, con Moisés Castilla como central y en las bandas Miguel Hernández y Adrián Osorio. El cuarto árbitro fue José Luis Villanueva.

LOS PROFESIONALES del arbitraje Miguel Hernández, José Luis Villanueva, Moisés Castilla y Adrián Osorio, con Héctor Arellano (centro).

NÚMEROS

Jugadores de Delfines y Atlético portaron en los dorsales el número 30 en alusión a las tres décadas cetáceas. Los integrantes del Inter usaron el 7 en honor a Héctor “Chiquis” Castillo, goleador de la Tercera División  con 26 goles en la campaña 2006.

INTER, dejando el hueco en la formación en recuerdo de Héctor Castillo Saut quien fuera goleador del equipo y de la Tercera División.

Búhos  portó el 15 recordando  los tres lustros  en los que militó en la Tercera División. Por cierto, en el inminente 2021 los “emplumados” celebrará su 20 aniversario.

LOS GOLES no podían faltar a la cita.

Otros que alista  aniversario  es el Atlético Xalapa que en 2022 estará de manteles largos por su 20 aniversario.

Y así se  vivió  el festín en  la cancha Mixta de la Unidad Deportiva Universitaria. Tuvo al futbol como eslabón sentimental, como  no la única, pero sí  una de las más poderosas manifestaciones  deportivas  de nuestra especie. Se jugó con muchas ganas, como   niños que alguna vez fueron, como reclamando al coronavirus  las bondades de este deporte  que nos ha quitado.


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