En medio del cierre de temporada y con la mirada puesta en el futuro del club, Alfonso Enríquez, presidente de Cañoneros FC, habló sobre la posible salida del equipo de Jalapa, los retos estructurales del fútbol profesional y la importancia de contar con condiciones dignas para competir.
Desde el inicio, Enríquez fue directo al abordar el tema de la sede del equipo. Confirmó que existen tres opciones sobre la mesa:
“Tenemos invitaciones de Tlapacoyan, Córdoba y Coatzacoalcos”. Sin embargo, aclaró que no todas cumplen con los requisitos necesarios.

“Misantla nos la ofrecen, pero siendo honestos, las instalaciones no están al nivel de una Segunda División. No la van a autorizar y la inversión sería muy alta”, explicó.
El dirigente señaló que aún hay margen para tomar una decisión definitiva. “Tenemos aproximadamente tres meses.
“El torneo comenzará entre agosto o septiembre por el tema del Mundial, así que hay tiempo para planear bien el cambio de sede, adaptarnos y preparar la temporada”.
Muy cierto
“La federación no puede tomar en serio un proyecto que juega en condiciones deficientes».
Más allá del cambio geográfico, Enríquez subrayó la importancia de construir una estructura sólida en cualquier plaza.
“No es solo mudarse, hay que cerrar filiales locales, trabajar en fuerzas básicas y generar identidad con jugadores de la región”, comentó.
Al hablar de Xalapa, el presidente fue crítico respecto a las condiciones actuales. Recordó que, en administraciones anteriores, existía respaldo institucional en aspectos básicos como el mantenimiento del estadio.
“No hablo de dinero, nunca me han dado recursos directos, pero sí había apoyo en el campo, vestidores, agua. Hoy eso ya no existe”, lamentó.
Asimismo, señaló que la falta de interés de las autoridades locales ha complicado la permanencia del equipo. “Si no hay apoyo, si incluso hay trabas, yo no voy a rogarle a nadie. Nos vamos”, afirmó con firmeza.
Enríquez también explicó cómo estas carencias impactan directamente en lo deportivo y administrativo.

“La federación no puede tomar en serio un proyecto que juega en condiciones deficientes. Aunque ganes, no puedes aspirar al ascenso si no tienes un estadio certificado”, indicó.
Como ejemplo, mencionó casos donde equipos campeones no pudieron subir de categoría por no cumplir con la infraestructura requerida.
Este panorama también afecta la atracción de inversionistas. “¿Qué le dices a un socio? ¿Que puede ganar un trofeo, pero no ascender? Eso limita todo, inversión, refuerzos y crecimiento del club”, añadió.
Sobre el reglamento, explicó que incluso en caso de lograr el ascenso, existen restricciones.
“No puedes cambiar de sede en los primeros dos años, y además debes estar certificado desde antes del torneo. Todo está más controlado ahora”.

En lo deportivo, confirmó que el equipo cerró el torneo con jugadores jóvenes y que habrá cambios importantes.
“El entrenador (Carlos Cazarín) se va a fuerzas básicas de Piratas, y estamos en proceso de definir al nuevo director técnico”.
Piratas de Veracruz
Finalmente, Enríquez habló sobre el esperado regreso del futbol profesional a Veracruz. “Es algo que todos quieren: aficionados, empresarios. El estadio Luis ‘Pirata’ Fuente es icónico y el estado merece futbol de alto nivel”, expresó.

No obstante, hizo un llamado claro a quienes encabecen los nuevos proyectos: “Lo más importante es cambiar la imagen de Veracruz ante la Federación. Demostrar que no somos una plaza conflictiva ni incumplida, sino una que puede aspirar nuevamente a Primera División”.
Con esa visión, el presidente de Cañoneros FC dejó claro que el futuro del club dependerá no solo de resultados en la cancha, sino de condiciones estructurales que permitan crecer de manera seria y sostenible.
Dejar una contestacion