La Selección Mexicana Sub-17 sigue con vida en el Mundial de Catar 2025, pero su avance tiene más sabor a alivio que a entusiasmo.
Tras una fase de grupos llena de tropiezos, el combinado dirigido por Carlos Cariño consiguió el pase a octavos de final más por obra del destino —y de Malí— que por méritos propios.

https://www.fifa.com/es/tournaments/mens/u17worldcup/qatar-2025
Durante una semana y media de actividad, el Tricolor juvenil mostró un rendimiento irregular y carente de identidad. Las derrotas ante Corea del Sur y Suiza evidenciaron las carencias tácticas de un equipo que no logró imponer su estilo ni en ataque ni en defensa.

El apretado triunfo frente a Costa de Marfil apenas sirvió para mantener viva una esperanza matemática que se materializó de manera casi milagrosa.
Otra vez
En octubre pasado México quedó eliminado del Mundial Sub 20, en Chile, a manos de Argentina. Ahora los sudamericanos salen al paso en el Sub 17.
La clasificación llegó gracias a un resultado ajeno: Malí venció 2-0 a Arabia Saudita, con lo justo para alterar los criterios de desempate y colocar a México entre los mejores terceros. El mismo Malí que, irónicamente, hace dos años había humillado al conjunto mexicano con un 5-0 en Indonesia, ahora se convirtió en su inesperado benefactor.

Desde el punto de vista analítico, el pase no debe ocultar las deficiencias estructurales del equipo. México dependió de factores externos, de cálculos de tarjetas y de combinaciones de resultados para seguir en competencia.
No hubo un verdadero control del destino propio. Es cierto, avanzar siempre es positivo: da oxígeno, tiempo para corregir, y esperanza para el futuro. Pero también es un espejo incómodo que refleja que la tradición ganadora de las categorías menores está en pausa.
De cara al duelo contra Argentina, el reto no será solo futbolístico, sino emocional y moral. El equipo necesita reencontrarse con su carácter competitivo, ese que en el pasado lo llevó a ser campeón mundial Sub-17.
De lo contrario, la historia de esta clasificación “milagrosa” podría convertirse pronto en un simple pie de página.
En resumen México sigue vivo, pero la forma en que avanzó invita más a la autocrítica que al festejo. Porque cuando el futbol depende más del azar que del juego, la clasificación se celebra con la cabeza baja y la conciencia despierta.
Los 16avos.
Argentina vs México
Austria vs Túnez
Italia vs República Checa
EU vs Marruecos
Brasil vs Paraguay
Senegal vs Uganda
Venezuela vs Corea
Suiza vs Egipto
Irlanda vs Canadá
Japón vs Sudáfrica
Alemania vs Burkina Faso
Francia vs Colombia
Zambia vs Mali
Croacia vs Uzbekistán
R. de Corea vs Inglaterra
Portugal vs Bélgica
Dejar una contestacion