La Selección Mexicana inició con el pie derecho su aventura en el Mundial 2026. El triunfo de 2-0 sobre Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México dejó una tarde de celebración, aunque también algunas exigencias de una afición que por momentos pidió más goles al conjunto tricolor.
Al finalizar el encuentro, el técnico Javier Aguirre apareció relajado, satisfecho por la victoria y fiel a su estilo directo y sin rodeos.
El estratega aseguró que ni él ni sus jugadores percibieron los abucheos que surgieron desde algunos sectores de las tribunas durante lapsos del partido.

“Les pedí que se aislaran del entorno. Créanmelo, no es mentira, no oímos nada. Ahí abajo se escucha al cuarto árbitro, al rival, al árbitro, pero no los silbidos. Se oye el apoyo, el ‘México, México’, y nada más”, explicó el ‘Vasco’.
Sin embargo, Aguirre dejó claro que, si los reclamos de la afición existieron, deberán convertirse en una motivación para el equipo mexicano y no en un factor de distracción.
“Si la gente lo hizo, está en su derecho, son soberanos. Es obligación de los jugadores que eso no se repita y que no los distraiga”, apuntó.
El entrenador también reconoció que México tuvo momentos de exceso de circulación horizontal y le faltó mayor profundidad en los últimos metros, aunque defendió el rendimiento de sus dirigidos ante las críticas sobre la posesión de balón.
Con su característico sentido del humor, Aguirre respondió a quienes señalaron que el equipo mostró desesperación en algunos pasajes del encuentro.

“Imagínate, si hubiéramos estado desesperados, metemos cinco ”, soltó entre risas.
Para el estratega nacional, la diferencia estuvo en la falta de contundencia. México generó suficientes oportunidades para ampliar el marcador, pero no tuvo la precisión necesaria en el último tercio de la cancha.
“Con un 4-0 seguramente no habría este tipo de comentarios. Tuvimos más expectativa de gol de lo que conseguimos, muchas llegadas y centros, pero nos faltó estar finos frente a la portería”, reconoció.
Más allá del análisis futbolístico, Aguirre dejó ver su lado más humano cuando se le preguntó a quién dedicaba la primera victoria de México en casa en una Copa del Mundo.

“Para los que siempre están ahí al lado: mis nietas, mis hijos, Silvia, mis hermanos, mis sobrinos. Yo no juego, pero también tengo mis emociones y ellos disfrutaron mucho el partido”, expresó el seleccionador con emoción.
Así, entre autocrítica, bromas y sentimientos familiares, Javier Aguirre celebró un debut histórico con victoria en un Mundial. El camino apenas comienza, pero el Tricolor ya sumó sus primeros tres puntos con la exigencia de una afición que sueña con ver a su selección no sólo ganar, sino también convencer.

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