Los Pumas, que en la fase regular caminaron con paso de líder, perdiéndolo en la última jornada, han comenzado a padecer en la hora decisiva del torneo.
La liguilla se les ha vuelto cuesta arriba y, en el estadio Hidalgo, sufrieron un tropiezo inesperado al caer 1-0 ante Pachuca, equipo que se consolida como el gran “caballo negro” del Clausura 2026 de la Liga MX.

El conjunto dirigido por Efraín Juárez lució desconectado, sin la intensidad ni la garra que lo habían llevado a dominar el campeonato.

El único gol nació de un error poco habitual de Keylor Navas, quien dejó vivo un balón que el marroquí Oussama Idrissi aprovechó para marcar al minuto 37.
Ni el aliento de miles de aficionados universitarios, que hicieron retumbar el tradicional “Goya” en territorio hidalguense, logró despertar a unos felinos sin brújula.
Para colmo, el equipo incurrió en una demora reglamentaria para volver al segundo tiempo y podría recibir una sanción.

La expulsión de Eduardo Bauermann dejó a Pachuca con una baja sensible para la vuelta, pero los Tuzos se marcharon con ventaja.
En el estadio Olímpico Universitario Pumas está obligado a recuperar su esencia buscando ganar por un gol de diferencia, si quiere que el sueño de la final no se convierta en una amarga desilusión. Un empate en la cueva de CU enterraría sus sueños.
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