La selección mexicana de futbol sucumbió 2-0 en Tegucigalpa ante su similar de Honduras en la ida de los cuartos de final de la Liga de Naciones de CONCACAF:
Los goles fueron anotados por Luis Palma a los 64 y 83 minutos dejando a México en la lona y en medio de un tremendo ridículo que lo obligará a ganar por más de dos goles en la vuelta (martes 19 de noviembre) en el estadio «Nemesio Díez», de Toluca, a 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar.
SANCHÉZ, Quiñones y Reyes, rodean al hondureño Rosales.
El equipo mexicano tuvo la posesión de la pelota la mayor parte del tiempo, pero careció de profundidad, salvo algunas llegadas de Quiñones, Vega y Romo.
La grada del estadio “Francisco Morazán” fue un manicomio de alegría de los catrachos quienes veían pocas posibilidades de vencer a los “verdes”, no por la supuesta superioridad de los aztecas sino por la escasez de figuras en los últimos años.
ALEXIS Vega, pasó de noche en el juego.
Descalabro
Al final del juego, Javier Aguirre se acercó a la banca hondureña para despedirse de Reinaldo Rueda. En el trayecto recibió un botellazo que le abrió la cabeza. La imagen por tv mostró al “Vasco” con el parietal ensangrentado.
AGUIRRE, tras la agresión.
Nada que resaltar del equipo hondureño, parco, pobre en su funcionamiento, pero con un Palma fuera del común denominador que marcó el par de goles en tan sólo media hora de haber ingresado al terreno de juego.
QUIÑONES, Huerta y Sánchez, con revés en Honduras.
Verdadero papelón del equipo dirigido por Javier Aguirre, que desarticuló al equipo al no ubicar a jugadores en sus puestos naturales.
Al final del juego llegó la lluvia de burlas para los mexicanos, blanco también de algunos proyectiles.
EL HÉROE hondureño, Luis Palma, dedicó los goles a su abuela fallecida.
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