El futbol en el Campus para la Cultura, las Artes y el Deporte vivió una jornada sabatina cargada de emociones, de esas que hacen vibrar hasta al más sereno de los aficionados.
Las semifinales de la Liga Premier de la Fundación UV no decepcionaron: pasión, dramatismo y, sobre todo, el anuncio de una final que promete ser inolvidable.

El primero en alzar la mano fue Dique, dirigido por Gil Galván, que tuvo que sufrir para imponerse 2-1 a un Barcelona 2 de Abril que se creció en la segunda parte y puso en jaque las aspiraciones de los “hilanderos”.

Jesús del Moral abrió el camino y Juvencio Chimal aumentó la ventaja, pero los azulgranas respondieron con un tiro libre de Juan Fuentes que sacudió a todos: la pelota pegó en el travesaño, botó dentro y salió.
El asistente José Luis Villanueva no dudó y señaló el gol, validado por el central Moisés Castilla. De ahí en adelante, fue un duelo de nervios, con Dique defendiendo con garra hasta escuchar el silbatazo final.

Dique alineó a Raúl Serrano, Edgar López, Conrado Aguilar, Alfredo García, Orlando Polo, René Torres, Juvencio Chimal, José García, Carlos Illescas, Jesús del Moral, Gregorio Hernández, además de Francisco “Cuate” Pardo.

Expectación
El encontronazo está programado para la próxima semana y desde ya genera gran expectación entre jugadores y aficionados, al tratarse de una rivalidad que ha marcado la historia reciente de la Premier de la Fundación UV.
Por Barcelona vieron acción Calixto Arroyo, José Hernández, Humberto Martínez, Irack Martínez, Gustavo Hernández, Rubén Acosta, José Luis Pazzi, Moisés Méndez, Juan Fuentes, Rafael Méndez, Jesús Hernández, además de Darío Fernández y Ricardo Pérez.
Otra vez los penaltis
La otra llave tuvo tintes de drama. Dique Buena Vista, el campeón defensor, volvió a apelar a los penaltis para sobrevivir.

Ya lo había hecho en cuartos ante Coapexpan, y ahora, frente a un valiente Deportivo +60, la historia se repitió.
El tiempo regular fue un ajedrez de paciencia: la “Naranja +60” jugó con orden y sacrificio, mientras que el equipo de Raúl y Manolo Quiroz sufría para encontrar conexión entre sus líneas.

El 0-0 final fue justo, pero en la tanda de penales la moneda cayó nuevamente del lado buenavistense. La “muerte súbita” los condujo a la gran final.
Raúl Quiroz mandó a la cancha a Isidro González, Pablo García, Víctor Juárez, Martín Acosta, César Hernández, Francisco Aguilar, David Sánchez, Víctor García, Ricardo Juan, Víctor Hernández, Ismael García, además de Elí Ramírez, Julián Ramírez, Carlos Illescas, Ricardo Hernández, Rigoberto Cruz y Enrique Oyarzabal.
Por Deportivo +60 estuvieron Arturo Limón, Herminio Manzo, Ernesto Luna, Franco Navarro, Gerardo Ortiz, Rodolfo Vázquez, Elías Reyes, Jorge Valencia, Francisco Hernández, Noé Juárez, Javier Hernández, además de Hugo Ortega y Francisco Tello.

Y ahí está el destino, caprichoso como siempre, Dique contra Dique Buena Vista, otra vez la rivalidad consanguínea, otra vez el eco de una final reciente que todavía duele a unos y enorgullece a otros. La del año pasado se definió desde los once pasos, y fue Buena Vista quien se llevó la gloria.
Ahora, la expectación crece. ¿Podrá Dique cobrarse la revancha o repetirá Buena Vista la dosis desde los penaltis?
El próximo fin de semana, la cancha será testigo de una batalla que ya palpita en el ambiente. Porque no es una final cualquiera: es la final de los dos mejores equipos del torneo, la final repetida, la final que todos esperaban.
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