BRASIL REMONTÓ AL FINAL, VA A OCTAVOS

Brasil avanzó  a los octavos de final  del Mundial 2026 tras superar  2-1 a Japón en juego complicado que se resolvió  con los goles de Casemiro (55) y Martinelli (90 +5’).

Japón había tomado ventaja  desde los 29 minutos con el acierto de Kaishu Sano.

LA felicidad de Martinelli tras marcar el gol del triunfo.

Con este  resultado  Brasil espera al ganador del duelo entre Noruega  y Costa de Marfil que se disputa este martes en Dallas.

Los primeros minutos  del encuentro en el  estadio de la ciudad de Boston   fueron como los de  una pelea de boxeo entre  un púgil técnico y  otro fajador.

Brasil, proponiendo  e invitando al duelo. Japón, a la espera, como  dando tiempo para una descolgada.

SE jugó fuerte pero  con lealtad. Japón y Brasil  brindaron su mejor esfuerzo.

Y el Scratch cayó en el garlito.  Japón dio un concierto con la pelota. El flautista tocó la melodía hipnotizando a la cobra.

Sorpresa

Minuto 29, error grosero de Danilo en la salida  y Brasil pierde la pelota con Sano,  quien   llega hasta el área y percute con  potencia, raso y esquinado, aniquilando la estirada de  Alisson.   

SANO logró disparar al arco  a pesar de la fuerte carga de Casemiro. El tiro no pudo ser detenido por Alisson.
EL festejo de los nipones a todas sus anchas.

Luego del tanto el campo de juego fue un pentagrama   japonés. La melodía fitbolistica oriental paralizó al rival. No le prestó la pelota. Recorridos por  ambos extremos, con respaldo de sus mediocampistas y  el patrullaje de sus laterales hicieron de Japón un “ninja hermético y fantástico”.   

Por su parte Vinicius estivo solo. No hubo eco con Guimarães que tuvo una dentro del área, pero la voló. Tampoco pesaron Cunha ni Paquetá, perdidos en lo tenso de un juego lúgubre.

Lo mejor llegó en el complemento.

ESPECTACULAR el estadio de Houston, lleno hasta las lámparas.

Desde la banca brasileña Carlito Ancelotti sacó a Paquetá  para darle juego a Hendrick buscando    fuerza  en el ataque para  romper el cerco japonés. Luego hizo lo mismo con Cunha y entró Martinelli, a la postre, el héroe  del pentacampeón.

JUNYA Hito prende la pelota desde fuera del área. Los escudos brasileños  Casemiro y Dos Santos (16) evitaron otro desaguisado.

Y el agobio brasileño llegó. Un cabezazo de Cunha que atajó Suzuki fue el primer aviso ante del empate. Vinicius –que había estrellado un balón en el poste– y  compañía empezaron a funcionar.

EL arquero japonés Suzuki, desvía un  potente disparo.

Japón  reculó filas. Mientras Brasil avanzaba copando   tres cuartos del terreno.  La pelota  no  dejaba de orbitar el área japonesa y llegó el justo premio para el equipo que estaba haciendo mejor las cosas.

A los 55 Casemiro cazó un balón pasado y remató con potencia para superar a Suzuki. Nada pudo hacer el cancerbero ante el centellante  obús del mediocampista sudamericano.   

ASÍ “pescó” la pelota  Casemiro para darle  el empate a Brasil.  La igualada fue justa.

 Japón, entonces regresó  a la estrategia principal. Orden y avances en  bloque, con control, fue la mejor manera de detener el vendaval “verdeamarelo”.

Pero no fue suficiente. La disciplina  táctica  no bastó  para contener los embates de un Brasil obsesionado en ganar.

OPORTUNIDAD de Japón en un tiro libre que  se fue desviado.

Llegó el tanto  del pase. Era cuando todo olía a tiempos extra. Un sorpresivo servicio a Martinelli fue factor. El atacante controló la pelota y cruzó su diapiro para superar al buen arquero Suzuki.

Ya no había más que esperar a que los segundos pasara y se agotara el juego y la esperanza de un Japón que honró su historia cayendo como los grandes.

Alineaciones

BRASIL: Alisson, Danilo, Mrquinhos, Magalhaes, Santos, Casemiro, Guimaraes, Paqueta, Rayan, Cunha y Vinicius.

JAPÓN: Suzuki, H. Ito, Taniguchi, Taniguchi, Doan, Sano, Kamada, Nakamura, J. Hito, Ueda y Maeda.

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