ATLANTE XALAPA VENCIÓ 2-1 A LICÁNTROPOS  Y AVIVÓ POSIBILIDAD DE ESTAR EN LIGUILLA DE FILIALES

Atlante Xalapa tuvo una tarde brillante en la cancha 1 de la Unidad Deportiva Universitaria al superar 2-1 a Licántropos y dar un paso más hacia la liguilla para equipos filiales de la Liga TDP.

Tarde lluviosa la de este sábado  en  la capital veracruzana y futbol  con alto grado de dificultad  con el que Atlante logró doblegar a un rival urgido  de triunfo al que  sus posibilidades de calificar  en el grupo 4 están cada vez más lejanas, especialmente con la derrota en el “establo” donde los corceles  ganaron  con testosterona.

Al minuto de juego la plantilla azulgrana se puso al frente el en marcador  con el gol de Blaze  Barrera quien recibió en el área, encaró al zaguero y, ante la salida del arquero, dio el pase a las redes.

El gol puso  la paila  a hervir. Licántropos se lanzó al frente  a fin de lograr la igualada, pero la zaga xalapeña se plantó bien hasta provocar desesperación en los poblanos.

En la parte complementaria se esperaba un futbol más cerebral por parte de los “hombres lobo” puesto que  del triunfo dependía mucho el aspirar a la liguilla del sector.

Sin embargo Atlante  le echó un balde de agua helada a la jauría con el gol de Carlos Molina tras un grave error de la zaga. El olfato de gol del atacante  azulgrana   redituó en una ventaja  casi impensable luego de la forma no agradable  como se comportó el equipo xalapeño la semana pasada cuando cayó 1-0  con Reales de Puebla.

Con  el 2-0  en contra Licántropos empezó a olvidarse de jugar  e inició una serie de marrullerías, presionando al silbante  y tratándose de imponer por la fuerza.

Al minuto 56 Molina fue expulsado tras trenzarse con un rival a la hora de disputar la pelota y caer al suelo. Al tener una amarilla encima, el atacante  atlantista recibió la roja.

Contra 10 elementos Licántropos  se veían rabiosos y en un trabón dentro del área el silbante  Ceja  pitó penalti en su  favor  que fue convertido en gol por Emiliano Figueroa.

 De ahí fue todo  fue apedrear el zaguán atlantista  por aire y por tierra  sin que el marcador se moviera gracias a tres atajadas de arquero grande del “Guante” Falfán y a la empeñosa zaga que no se rajó ni un milímetro.

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