VALERIA: “YO TAMBIÉN QUIERO EL BALÓN DE ORO”  

Valeria de María Díaz Gómez, futbolista de la categoría Sub-13 del Club Delfines de Xalapa AC,  encontró en el deporte de las patadas una vocación que hoy alimenta con entrenamientos, ilusiones y una ambición que merece ser contada, desea convertirse en futbolista profesional y, algún día, conquistar el Balón de Oro.

Nacida el 1 de marzo de 2014 en Xalapa,  Valeria recuerda que tenía apenas cuatro o cinco años cuando empezó a observar los partidos junto a su padre. Aquella afición infantil pronto se transformó en algo más serio. Primero recibió la orientación de su progenitor y, posteriormente, llegó a Delfines, donde continúa su proceso de formación futbolística.

Hoy, la pequeña jugadora no solamente piensa en hacer bien las cosas dentro de la cancha. También tiene referentes, objetivos y, a pesar de su corta edad,  una idea bastante clara de hasta dónde quiere llegar.

CHARLYN CORRAL, EL ESPEJO DE UNA GRAN ASPIRACIÓN

El reconocimiento internacional a las figuras del futbol femenil mexicano ha abierto nuevas ventanas para las niñas que sueñan con protagonizar su propia historia. Para Valeria, una de esas figuras es Charlyn Corral, referente del balompié nacional cuya trayectoria representa una fuente de inspiración.

Al hablar del significado de que una futbolista mexicana alcance el reconocimiento internacional, Valeria responde con emoción y deja ver que comprende el valor del esfuerzo que existe detrás de los grandes logros.

VALERIA de María buscará cristalizar sus sueños.

“Da mucha inspiración a las demás, incluso a las que apenas están empezando”, expresa.

En su mirada, el éxito no es producto de la casualidad. Es el resultado de la disciplina, de las decisiones difíciles y de la capacidad de mantener el rumbo cuando otras distracciones invitan a abandonar el entrenamiento.

Pero Valeria no se conforma con admirar a sus ídolos desde lejos. Quiere seguir sus pasos y, si el destino y el trabajo se lo permiten, escribir su propio capítulo en la historia del futbol.

“Primero ser futbolista profesional, después poder ser mejor o un poco mejor que Charlyn y ganarme el Balón de Oro”, afirma con una seguridad que sorprende por su edad, repetimos.

Es una declaración ambiciosa, sí, pero también una muestra de que la ilusión puede convertirse en una poderosa herramienta cuando se acompaña de trabajo y perseverancia.

GRAN SUEÑO

Los grandes sueños del futbol no siempre nacen en los estadios monumentales ni bajo el estruendo de miles de aficionados. A veces comienzan frente a un televisor, al lado de papá, cuando una niña descubre que detrás de un balón existe un mundo capaz de despertar una pasión para toda la vida.

EMILIO GALLEGOS, ENTRENADOR QUE TAMBIÉN ENSEÑA A CREER

En el desarrollo de una futbolista juvenil, la calidad técnica importa, pero también resulta fundamental encontrar entrenadores que sepan corregir, orientar y fortalecer la confianza.

Valeria reconoce en el profesor Emilio Gallegos Sánchez, reconocido estratega y responsable de su formación en Delfines, a una figura importante en esta etapa de su carrera deportiva.

Habla de él con agradecimiento y destaca tanto su método de entrenamiento como la manera en que impulsa a sus jugadoras a mejorar.

CON Emilio Gallegos, reconocido formador de jugadores.

“Me da mucha alegría tener profes así como el profe Gallegos y otros que me han apoyado en esos pasos”, comenta.

Para ella, la diferencia está en contar con personas que no cierren las puertas antes de tiempo, que no descarten a una niña por su edad o por lo que todavía necesita aprender, sino que le brinden herramientas para crecer.

También reconoce que el trabajo del entrenador implica exigencia y correcciones, pero subraya un aspecto que considera esencial, el respeto.

“Entrena muy bien, me gusta su modo de entrenar. Sí nos dice cosas para que mejoremos, pero nunca nos falta al respeto”, explica.

En esa relación entre entrenadora o entrenador y futbolista se construyen muchas de las bases que después acompañan a una deportista dentro y fuera del terreno de juego.

DELANTERA Y CON AMBICIÓN

Dentro de la cancha, Valeria se desempeña principalmente como extremo por izquierda, aunque también puede jugar como delantera y desenvolverse por ambos costados. Su perfil natural es derecho, una característica que le permite explorar diferentes alternativas en el frente de ataque.

Son cualidades que deberá seguir desarrollando con el paso de los años, mediante el aprendizaje táctico, la técnica individual y la experiencia competitiva.

Fuera del campo, entretanto, la futbolista tiene claro que su formación académica no debe quedar relegada por sus aspiraciones deportivas.

Recuerda con satisfacción su desempeño en la primaria y asegura que actualmente también le va bien en la secundaria. Sabe que el estudio es una parte importante de su futuro, aun cuando hoy el futbol ocupa un lugar privilegiado en sus pensamientos.

Y si algún día decide explorar otros caminos, tampoco le faltan ideas: le gusta cocinar y contempla la posibilidad de convertirse en chef, incluso con proyección internacional. Otra alternativa que le resulta atractiva es convertirse en directora técnica.

Por ahora, sin embargo, la prioridad tiene nombre y apellido,  el fútbol profesional.

 MENSAJE PARA LAS NIÑAS CON ILUSIÓNES

Quizá uno de los momentos más reveladores de la entrevista llega cuando se le pide que comparta un consejo con otras niñas que sueñan con jugar al futbol profesional.

Lejos de limitarse a una frase hecha, Valeria habla de esfuerzo, constancia y determinación. Reconoce que perseguir una meta deportiva exige sacrificios y que, en ocasiones, habrá que renunciar a fiestas, reuniones y otros momentos de convivencia para cumplir con los entrenamientos y las responsabilidades.

Su mensaje es directo, Comenta  que  hay que seguir adelante, trabajar por los objetivos y construir el futuro con decisiones conscientes.

En esas palabras aparece una madurez que va más allá de su edad. Valeria entiende que los sueños no se cumplen únicamente con desearlos; necesitan compromiso, paciencia y la voluntad de levantarse después de cada dificultad.

Porque el futbol también enseña a perder, a corregir, a compartir responsabilidades y a comprender que ningún triunfo importante se consigue en solitario.

EL CAMINO APENAS COMIENZA

Valeria de María Díaz Gómez todavía tiene muchas páginas por escribir. Su historia se encuentra en esa etapa en la que cada entrenamiento suma experiencia, cada partido representa una oportunidad y cada consejo puede convertirse en una enseñanza duradera.

No hay garantías de que algún día dispute la Liga MX Femenil o levante el Balón de Oro. Alcanzar esas alturas exige años de preparación, talento, constancia, oportunidades y una enorme capacidad para superar obstáculos.

Pero sí hay algo que ya posee. Tiene  una meta que la entusiasma, referentes que la inspiran y la disposición de trabajar para acercarse a ellos.

En Delfines de Xalapa AC, bajo la dirección de Emilio Gallegos Sánchez, continúa dando pasos en ese recorrido que apenas comienza.

Y mientras otros ven a una niña que juega  al balompié, Valeria mira mucho más lejos. Se  imagina como profesional, se visualiza entre las mejores y se atreve a pronunciar en voz alta el nombre del trofeo que algún día quisiera conquistar.

El Balón de Oro todavía parece distante. La ruta es larga y el camino estará lleno de desafíos. Pero las grandes historias deportivas necesitan, antes que nada, una primera convicción.

La de Valeria ya está expresada. Quiere llegar, quiere competir y quiere demostrar que una niña de Xalapa también puede soñar con lo más alto del futbol mundial.

Ahora le corresponde seguir entrenando, aprender, disfrutar el proceso y convertir cada ilusión en un paso concreto hacia el futuro.

 Valeria, con el balón en los pies y el Balón de Oro en el horizonte, apenas comienza a jugar su partido más importante, el de  su propio futuro.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*