MÉXICO APLASTÓ A HONDURAS… Y AVANZÓ

México logró lo esperado. Goleó  4-0 (4-2 global) a Honduras y lo dejó  fuera de la Liga de Naciones de CONCACAF.

El choque de vuelta de los cuartos de final de la justa internacional se llevó a cabo en el estadio «Nemesio Díez» que registró lleno en su grada con 37 mil espectadores.

El resultado rememora aquel partido celebrado el 8 de abril de 1980, hace 44 años, en el mismo escenario donde el Tri se impuso 5-0 a los catrachos.

UN chispazo de arte a cargo de Jiménez. La «chilena» fue espectacular.

Un rasgo humano que alimenta el ego  es ver al equipo tricolor noquear a un rival  mañoso, que suplió su falta de capacidad técnica por el empellón y la fuerza, a veces malintencionada.

De esta manera México  avanzó al Final Four y a la Copa Oro. Esto significa el primer acierto  de Javier Aguirre en esta, su tercera etapa al frente del combinado mexicano.

En la siguiente fase México enfrentará a Canadá, mientras que EU irá ante Panamá.

El resurgido Jiménez

Raúl Jiménez encendió  el ánimo del equipo tricolor. Una veloz jugada desde la banda izquierda de Chiquete Orozco  se convirtió en una raya que  llegó al botín derecho del delantero del Fulham  quien sólo puso el pie para mandar la pelota  al fondo de las redes.

Igualó marca

Con el gol conseguido contra Honduras, Raúl Jiménez igualó la marca de Luis ‘Matador’ Hernández con 35 goles, ocupando  el cuarto lugar histórico dentro del conteo de los máximos anotadores del seleccionado mexicano.

Fueron, hasta entonces,  41 minutos de plena angustia,  de llegadas sin acierto hasta  que el marcador se movió.

En el complemento, la altura de la ciudad de Toluca (2 mil 600 metros sobre el nivel del mar) no sólo fue factor en contra para los hondureños. También para algunos mexicanos quienes aquejaban  falta  de oxigenación.

Lo   notorio fue el  “instinto ratonil”  de los hondureños. Convirtieron su área en un muro de doble  contención.   Mientras, arriba buscaban hacer la chica  con Arboleda, Álvarez y Obregón. De ahí todos abajo.

EL QUE nunca se arruga, Edson Álvarez (4).

Entonces México estaba pecando. Era muy previsible su ataque.  Recibir  y enviar el balón al área, casi un insulto al buen futbol. Los defensores catrachos sólo tenían que poner la cabeza para alejar la pelota del área.

Muy activa la  parte frontal mexicana con Huescas, dueño de la parcela derecha,  Jiménez y Vega. En conjunto, un tanto falto de variantes, pero se entendía lo difícil de cuajar jugadas cuando todo el carro del rival está atravesado en su área.

Llegaron los tiempos de cambios, de refresco, de nuevas formas buscando otro idioma en la cancha. Ingresaron César Huerta, Luis Chávez y Orvelín Pineda. Todo mejoró.

Pero al 68’ un hueso  se le travesaba en la garganta al Tri. Fue en una descolgada de 3 contra 1 en la que Honduras agarró mal parada  a la zaga local. El filtro llegó hasta Rodríguez quien entró al área, percutió con potencia y Malagón dijo “aquí estoy”, salvando  al Tri.

  La respuesta fue un cabezazo de Montes, pleno, que no acertó. Pero el que sí  lo hizo fue  Henry Martín quien  cazó un pase de cabeza de  Jiménez y,  casi  a ras de pasto,  tocó la pelota al fondo  de las piolas. Era el 2-2 global y los minutos finales eran decisivos.

PROTAGONISTAS, Martín y Jiménez.

La poca decisión de Honduras de quitarse  las muletas y salir a jugar el partido fue evidente. Esa falta de actitud llevó a México a convertirse en depredador.

 Y entonces llegó el gol del alivio,  de la válvula de escape.  El tercero en la frente de los catrachos  fue obra de Jorge Sánchez quien así lavó un tremendo error minutos antes cuando solo y su alma  había dejado escapar una grande

JORGE Sánchez había fallado un gol claro, luego se reconcilió con un golazo.

Pero el jugador  cementero se reivindicó con su gol.  Paró con el pecho un centro por la banda. Lo hizo direccionando la pelota, se acomodó y fusiló  a Menjivar, el mejor de su equipo.

Pero el cántaro ya estaba demasiado roto. Y los ánimos  estaban muy calientes.   Malagón y Rubilio (y también con Rodríguez)   se trenzaron con palabras  y brazos. Esa acción  fue en ebullición  y se armaron los reclamos y los empellones entre ambos bandos.  No pasó a más.

MALAGÓN también tuvo bronca con Rodríguez.

El juego llegó a su éxtasis cuando,  en jugada dentro del área, Henry Martín  fue fauleado. El silbante canadiense titubeó  un poco, pero el VAR le avisó   que era penal.

El que ejecutó fue Martín, con potente derechazo. Marcó el cuatro  y definitivo tanto  que sepultó a los hondureños con todo y sus carencias futbolísticas que los limitaron a jugar  de manera primitiva.

Arbitro: Drew Fischer, de Canadá. Amonestó a Andy Najar,Jospeh Rosales, Rubilio Castillo; César Montes, Carlos Rodríguez, Raúl Jiménez y Luis Malagón.

Alineaciones

México: Ángel Malagón; Jesús Gallardo, Jesús Orozco, César Montes, Rodrigo Huescas (Jorge Sánchez 66′); Carlos Rodríguez (Henry Martín 66′), Édson Álvarez, Alexis Vega (Orbelín Pineda 94′), Luis Romo, Alexis Gutiérrez (César Huerta 66′); Raúl Jiménez (Luis Chávez 89′).

Honduras: Edrick Mejívar; Joseph Rosales, Luis Vega, Denil Maldonado, Andy Najar; Jorge Álvarez (Cristopher Meléndez 69′), Deybi Flores (Jorge Benguche 93′), Luis Palma (Juan Carlos Obregón 46′)(José Pinto 77′), Kervin Arriaga, Edwin Rodríguez; Yustin Arboleda (Rubilio Castillo 77′).

BIEN merecido el triunfo.

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