EL «MAQUINITA»: GOLES, PALABRAS Y MÚSICA

En la casa de Azueta número 20, en Xalapa, el tiempo corría distinto. Era un hogar modesto, de familia trabajadora, donde el eco de las risas y los pasos infantiles se mezclaba con los sonidos de una ciudad que apenas despertaba a la modernidad.

Allí, en 1962, nació Carlos Illescas Bandala, quien con los años se convertiría en una figura entrañable del deporte veracruzano: narrador, comentarista, goleador, maestro. Un hombre que ha hecho del agradecimiento una forma de andar por la vida.

Pero la chispa de su destino no brotó en Xalapa, sino a cientos de kilómetros, en la inmensidad de la Ciudad de México.

QUIEN lo llevó al Estadio Azteca, su señor padre, en vida.

Corría 1975 cuando, siendo apenas un adolescente, su familia emprendió un viaje que parecería insignificante… salvo por un detalle: por primera vez entraría al Estadio Azteca.

CON la familia en Ciudad de México, 1975.

Ese coloso lo recibió con una solemnidad casi religiosa. Entre gradas infinitas y murmullos de multitud. Carlos subió a un palco de transmisión, y allí vio al legendario Ángel Fernández narrar como si invocara a los dioses del balón.

Aquella tarde, el joven Illescas no sólo vio un partido: descubrió su vocación. En ese instante decidió que un día su voz también contaría historias.

Años después, en febrero de 1991, la vida le mostró que los sueños son tercos y encuentran camino. Gracias a un gesto de generosidad de don Carlos Ferraz Matus, quien escribió de su puño y letra una recomendación para alguien que ni siquiera conocía, Carlos fue recibido en Grupo Avanradio.

CON Don Carlos Ferráez Matus.

Ahí, el profesor Ariel Ortiz, maestro de maestros, le abrió la puerta que cambiaría su vida: la oportunidad de cubrir cancha en los partidos de los Delfines de Xalapa en el estadio Quirasco. Desde entonces, Carlos conserva hacia él una gratitud profunda, casi filial.

SU primera entrevista, a Julián «Alemán» Martínez, entonces DT de Delfines de Xalapa.

Su voz, cálida y cercana, comenzó a reconocerse en las transmisiones, y con el tiempo llegó al escenario mayor,  los partidos de los Tiburones Rojos del Veracruz, transmitidos desde el estadio Luis “Pirata” de la Fuente por Radio Televisión de Veracruz.

Compartió espacio con titanes del micrófono como Christian Martinoli, Rafa Puente y el Doctor García, alternando sin complejos con los narradores de casa Ariel Ortiz y Cristian Pale. Ellos eran entonces  la voz de casa, la voz que sabía decir lo justo sin perder emoción.

CARLOS Illescas con Ariel Ortiz.

Narró también el basquetbol profesional cuando Veracruz apenas aprendía a amar a los Halcones de Xalapa. Junto a Yanga Melgarejo y al profesor Ortiz formó una tercia memorable.

Más tarde, los Juegos Centroamericanos y del Caribe “Veracruz 2014”  lo consolidaron como un comentarista confiable, apasionado y disciplinado, parte de un equipo de élite encabezado por Ariel Ortiz y conformado por voces como Carlos Serrano, Erick Salgado, Fernando Schwartz, Édgar del Ángel, Magno López, Cristian Pale, Alejandro Enríquez y Adriana Sánchez Cano.

ILLESCAS y Ortiz, durante los JCC «Veracruz 2014».

A la par, produjo y coprodujo programas que se volvieron parte de la rutina deportiva del público,  Avance Deportivo, Actualidad Deportiva, En Síntesis, W Radio Deportes, El Vuelo del Halcón, La Pelota Besando La Red e Imagina Deportes.

Además prestó su voz a cuatro Récords Guinness en Veracruz y fue, en distintos momentos, la Voz del Quirasco,  título  cargado de afecto.

Sin embargo, sería imposible contar la historia de Carlos sin hablar de su otro escenario: la cancha. Desde niño, su amigo de infancia, el doctor Claudio Guerrero Morales, lo bautizó  con el mote de “La Maquinita”. Y así fue siempre: insistente, constante, incansable.

CON el doctor Claudio Guerrero, su amigo de la infancia.

En cada equipo que vistió —el Grupo D en secundaria, la Federal 1 con seis campeonatos consecutivos, la Facultad de Biología, Unión Hidalgo, la Colonia Federal, Dique Buena Vista y actualmente, Coapexpan— dejó goles, disciplina y sobre todo camaradería. Carlos juega con el alma, y eso no tiene categoría ni edad.

CON Dique Buena Vista, protagonista del futbol Premier, Fundación UV.
CON EL equipo de la Secundaria Federal 1.

Y como la pasión no se jubila, hoy canaliza parte de su vida al mundo de la música. Primero con Ecos del Alma, después con Voces del Alma, la Magistral de Saltillo, y más recientemente con la rondalla Zorzal, con la que prepara una gira por Costa Rica en 2026. La serenata se volvió un nuevo escenario para su sensibilidad.  

Y como si su historia necesitara otro giro, Carlos también ha abrazado  la docencia. Es cofundador y fundador de tres telesecundarias y dos telebachilleratos, y cientos de alumnos han encontrado en él no sólo a un maestro, sino a un hombre noble, firme y profundamente humano.

DURANTE la fundación de una Telesecundaria.

Sabe que pronto llegará el momento de despedirse de las aulas, pero también sabe que dejar huella es otra forma de permanecer.

Esta es la semblanza de un xalapeño que se atrevió a soñar. De un hombre que entendió que el talento se pule, pero que la humildad se trae de casa. De un profesional que nunca cierra un ciclo sin dar las gracias, especialmente a quien fue su guía, su referente, su maestro: el profesor Ariel Ortiz.

Esta es la historia de Carlos Illescas Bandala, “La Maquinita”, la voz que aprendió a narrar mientras la vida le enseña a agradecer.

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