Después de 35 años al frente de los destinos del Club Delfines de Xalapa AC, Héctor Arellano sigue mirando hacia adelante.
La experiencia no ha disminuido su entusiasmo; por el contrario, parece haber reforzado su convicción de que el futuro de una institución deportiva se construye todos los días, desde sus cimientos.
En el regreso a las actividades, el dirigente cetáceo anunció modificaciones importantes en los programas de trabajo, con el objetivo de mejorar los fundamentos técnicos de los jóvenes futbolistas.
Una de las innovaciones será el aprovechamiento de la barda que divide las gradas de la cancha.
Continuidad
A 35 años de haber asumido la responsabilidad de conducir al Club Delfines de Xalapa, Héctor Arellano no habla de descanso ni de conformismo.
DELFINES SIGUE buscando las mejores estrategias vanguardistas para continuar su labor formativa, expresó su presidente, Héctor Arellano..
La intención es convertir esa zona en una herramienta de entrenamiento que permita perfeccionar aspectos como el rebote del balón, la precisión en el golpeo y la recepción de los niños y jóvenes.
«Queremos mejorar en todos los aspectos, en los fundamentos», resume Arellano, quien reconoce el compromiso de los entrenadores para entregar jugadores cada vez mejor preparados al concluir su proceso formativo.
Entrenan para el futuro
Pero el trabajo de Delfines no termina en la cancha. La proyección académica también ocupa un lugar importante en el proyecto.
LAS nuevas generaciones de Delfines, con proyección académica.
La misión es abrir mayores oportunidades para que los jóvenes puedan continuar su camino deportivo y, al mismo tiempo, encontrar un espacio en las mejores universidades.
Esperan al “Güero” Real
Además, el club prepara nuevamente la visita de personajes ligados al desarrollo de la institución, entre ellos José Luis «Güero» Real y el profesor Octavio Urquidez, quienes brindarán asesoría y compartirán su experiencia con la comunidad cetácea.
Sin embargo, Arellano también reconoce una preocupación. Se trata de la falta de competencia. Para el experimentado dirigente, los jóvenes necesitan jugar más futbol y encontrar mayores oportunidades dentro de la asociación local.
El reto está planteado. A 35 años de haber asumido la responsabilidad de conducir al Club Delfines de Xalapa, Héctor Arellano no habla de descanso ni de conformismo.
Habla de capacitación, de fundamentos, de proyección y, sobre todo, de seguir formando generaciones.
Así que la historia continúa escribiéndose. Y para el presidente albinaranja, el próximo capítulo siempre debe ser mejor que el anterior.
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