Parece que el brasileño no la está pasando del todo mal en la cárcel guaraní donde ha estado recluido desde hace un mes. El ex campeón del mundo con Brasil en Corea-Japón 2002 se ve animado, con la sonrisa que lo ha caracterizado en las buenas y en las malas.
Le gustaba el ajedrez, sus planteamientos partían de un orden defensivo y posicional que rompía ataduras en ataque. En el Partizán de Belgrado le echó el ojo a Milinko Pantic, pilar del doblete con el Atlético. Su primer equipo en España fue el Zaragoza. Lo clasificó a la Copa de la UEFA.
Los merengues, 13 veces campeones europeos, trabajan con el Consejo Nacional de Deportes del país para proporcionar y distribuir suministros médicos estratégicos.