Javier “Archi” Flores Sánchez, nacido el 10 de junio de 1973 en Platón Sánchez, Veracruz, pertenece a la generación de jugadores cuya historia ha quedado ligada a uno de los clubes más tradicionales del balompié mexicano, los Potros de Hierro del Atlante.
Mediocampista de carácter, fuerte en la marca, habilidoso con el balón y dueño de un potente disparo de media y larga distancia, Flores recuerda con orgullo el momento que cambió su carrera. Su debut en Primera División llegó hace tres décadas, durante el Torneo Invierno 1996, bajo la dirección técnica de Miguel Mejía Barón, quien tenía como auxiliares a Javier «Vasco» Aguirre y Guillermo Vázquez.
OTRO de los grandes equipos azulgrana.
«Ahí me dieron la oportunidad de debutar. De ahí me aventé algunos años más en Primera División», rememora Flores Sánchez, con la emoción intacta de quien cumplió el sueño de vestir la camiseta azulgrana.
ATLANTE, con vistoso uniforme, en la década de los 90.
Una generación de figuras
Para el veracruzano, compartir vestidor y cancha con futbolistas como Jorge Campos, Luis Roberto Alves «Zague», Luis García y otros mundialistas fue una experiencia que marcó su trayectoria.
«No, pues jugar con muchos mundialistas, con Campos, con Zague, con Luis García… fue una gran experiencia. Y llegar siendo titular fue algo increíble», recuerda.
Aquellos Potros del Atlante representaban a un equipo protagonista, competitivo y con identidad popular, una esencia que, a juicio del exmediocampista, se fue diluyendo con el paso de los años.
«ARCHI», recibiendo instrucciones del técnico Wilson Graniolatti.
Flores considera que las constantes mudanzas del club terminaron por disminuir parte de su afición.
«Sí, yo creo que perdió mucha afición. Le afectó mucho estar tantos años fuera de la ciudad. Es un equipo del pueblo, con mucha historia, pero los jóvenes ya no recuerdan a ese Atlante.»
Aun así, ve con optimismo el nuevo comienzo de los Potros. Tras observar su reciente presentación, asegura que encontró aspectos alentadores, aunque reconoce que el torneo será complicado.
JAVIER Flores, en pleno duelo con el «Turco», Antonio Mohamed.
«Me gustó cómo jugaron. Hubo un penal dudoso y otra jugada polémica, pero me sorprendieron. No creo que estén entre los primeros lugares, aunque espero que puedan mantenerse al menos en media tabla.», aseveró “Archi” sobre el juego de regreso del Atlante a la Liga MX en el que cayó 2-1 ante Necaxa, en el estadio Victoria, de Aguascalientes. En ese partido la escuadra necaxista necesitó los últimos 10 minutos del juego para darle la vuelta al marcador y quedarse con la victoria.
CON Toros Neza, en la barrida para despojar de la pelota a Paco Palencia.
EX DISCÍPULOS
Los recuerdos de Xalapa son maravillosos. Varios muchachos que estuvieron en la academia hoy estudian en el Tecnológico de Monterrey
CON dos de sus pupilos cuando dirigía la Academia «Archi Flores».
Para el exjugador, el próximo compromiso (ante el América) será determinante.
«Si le ganan al América pueden tomar confianza y empezar a sumar. Pero si pierden, el torneo se les puede complicar desde muy temprano.»
América, el rival que marcó una época
Cuando se le pregunta cuál era el duelo más especial para él, no dudó en señalar al América.
«En mi época me gustaban mucho esos partidos porque casi siempre nos tocaba ganarles.»
VISTIENDO la casaca de Tiburones Rojos.
Aunque también recuerda los intensos enfrentamientos frente al Necaxa y las Chivas de Guadalajara, equipos protagonistas durante la década de los noventa.
El retiro… sin alejarse del futbol
Las constantes lesiones en el tobillo obligaron a Javier Flores a poner fin a su carrera profesional en 2005, cuando defendía los colores de los Tiburones Rojos de Veracruz.
Su trayectoria incluye pasos por Atlante, Irapuato, Toros Neza y Veracruz, siempre distinguiéndose por su disciplina, humildad y compromiso dentro y fuera de la cancha.
CON SU hija, a quien ha guiado en la práctica del futbol.
Después del retiro encontró otra misión, la de formar personas a través del deporte. Impulsó proyectos deportivos y académicos en Veracruz y hoy, establecido en Monterrey, continúa impartiendo clínicas y compartiendo la experiencia acumulada durante años en el futbol profesional.
Xalapa, un recuerdo imborrable
Aunque ahora vive en Nuevo León, «Archi» Flores mantiene un profundo vínculo con Veracruz y, especialmente, con Xalapa y Coatepec, ciudades donde dirigió academias de futbol.
«Los recuerdos de Xalapa son maravillosos. Varios muchachos que estuvieron en la academia hoy estudian en el Tecnológico de Monterrey. Eso me da muchísimo gusto, porque siempre les decía que lo más importante era estudiar; llegar al futbol profesional es muy difícil.»
También recuerda con cariño su etapa en el Inter de Xalapa y el reencuentro constante con exjugadores y amigos veracruzanos.
«Me encuentro a muchos chavos que dirigí y también a gente del Inter. He saludado al licenciado Pascual Castillo quien impulsó el futbol en Xalapa ce manera extraordinaria. Siempre recordamos esa etapa con mucho cariño.»
Un legado que trasciende las canchas
A sus 53 años, Javier «Archi» Flores sigue demostrando que el futbol va mucho más allá de los 90 minutos. El mediocampista, que alguna vez compartió cancha con figuras históricas del balompié nacional, ahora dedica su tiempo a formar nuevas generaciones.
Mientras el Atlante busca reencontrarse con la grandeza que lo convirtió en «el equipo del pueblo», uno de sus exjugadores más recordados observa desde Monterrey con la esperanza de que los Potros vuelvan a galopar como en aquellos años en los que vestir la camiseta azulgrana era sinónimo de orgullo, identidad y buen futbol.
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