
Adelitas de Chihuahua cortó racha de cuatro derrotas en fila al superar 71-87 a Halcones de Xalapa en el penúltimo juego de temporada regular en el gimnasio “Nido del halcón”.

Se sabía que las fronterizas vendrían a lavar sus penas a Xalapa luego del sofocón anímico sufrido al caer en su serie reciente en casa con Fuerza Regia y una semana antes con Astros de Jalisco.
Y mientras las “guerrilleras” se regodeaban en su juego machacante, Halcones no logró acomodarse. Con cada punto en contra no lograba quitarse lo aturdido. Así fue perdiendo gas hasta verse superado en lo anímico y en lo numérico.

La hegemonía de Adelitas sobre Halcones se manifestó al sumar la victoria de este jueves a las obtenidas en el inicio de la temporada allá en Chihuahua.
SIGUE
Este viernes desde las 20 horas Halcones deberá mostrar otra figura. Enfrente estará el mismo equipo, pero con soltura diferente porque, seguramente, no forzará demasiado a sus principales figuras mirando a los playoffs.
En este tema es posible que Halcones haga lo mismo, porque días después se verán nuevamente .

EL JUEGO
No fueron sus mejores momentos los dos primeros cuartos para Halcones. Un «taladro» llamado Danielle Adamas y una certera Oumoll Sarr empezaron a poner en jaque a las «púrpura».
Kym Royster (12 unidades) lanzaba picotazos para no dejar que las “trenzudas” se alejaran demasiado en el marcador. Pero la acumulación de puntos crecía del lado fronterizo.
El coach Gerardo Quintero lanzó a fondo a su equipo. El objetivo estaba claro porque la idea fue medir el espesor y dosificar desgaste de sus jugadoras para evitar lesiones que le obligaran a modificar estrategia en postemporada.
El marcador al mediotiempo seguía en favor de la visita, 32-41 y entonces Halcones empezaba a transitar su “territorio más árido”.
¿Y LOS DE TRES?
Se extrañó la eficacia de Halcones en los tiros de tres que tanto bien le hicieron ante Fuerza Regia y Plateras. Esta vez sólo hubo destellos tal vez por inseguridad o por querer evitar el riesgo ante un equipo que marcó tan a presión como si fuera una estampilla pegada a la piel.
DESENLACE
Al regresar del descanso las Soldaderas siguieron con su buen hábito de cuidarse las espaldas. Sus jugadas con trazos de ráfaga rompiendo el cerco defensivo emplumado. El tercer rollo se cerró con diferencia de 50-63.
