ARDIÓ LA LLAMA EN SU CORAZÓN

El entusiasmo no se marchita, aunque haya surcos en el rostro que  ha dejado el tiempo con sus arados de experiencia.

Ellos son leyendas vivientes. Son parte de una de las épocas más recordadas  en el deporte xalapeño.

 Tuvieron el privilegio de  portar la antorcha, receptáculo del  fuego  olímpico que recorrió los cinco continentes  para llegar a  Veracruz el 6 de octubre de 1968 poco antes del inicio de los Juegos Olímpicos en México.

FELICES por ser parte de la historia.

La “puerta del olimpismo en el Nuevo Mundo” fue el puerto  de Veracruz. La flama recorriera “Ruta de Colón”, como se le llamó para asentarse en América y, tras un trajín  de  escalas, arribar a suelo azteca.

La tarde de este viernes,  un grupo  se testigos, portadores de aquella llama, recorrieron un pequeño tramo  de la capital veracruzana.

Ángel Luis Ceja, presidente de la Asociación Veracruzana de Atletas Veteranos,  fue  artífice en no  dejar que la fecha pasara  desapercibida, lo que sí sucedió en la cabecita de quienes dirigen el deporte  en nuestro Estado.

LAURA Verónica Banda y Susanita Morales, de lo mejor que ha dado el atletismo veracruzano a lo largo de la historia.

El 7 de octubre de 1968  Xalapa recibió la llama.   Personajes como Ángel Luis Ceja, Antonio Villanueva, Gladis Hernández, Verónica Banda, Susanita Morales ,  Antonio Guerrero, Fernando Landa, “Chino” Valenzuela, Abdiel Ramírez,  Huesca Boquiño, entre otros,  se reencontraron con la historia al revivir esos momentos que, mientras haya gente  con sensibilidad y conocimiento, seguramente no se perderán.

NO PODÍA faltar a la cita Antonio «Chicles» Villanueva, una de las leyendas vivientes del atletismo veracruzano.

EMOTIVO

Eran las 5:30 de la tarde. La explanada del parque Juárez empezaba a recibir a los  ex atletas. Algunos no estuvieron debido a padecimientos propios de la edad. Otros, los jóvenes invitados,   no fueron  lo suficientemente  motivados por sus entrenadores para participar, nos referimos a ciertos clubes que entrenan en el  Estadio Xalapeño y en la Unidad Deportiva Universitaria.

SON EJEMPLO para las nuevas generaciones de atletas.

Llegó la hora de  la salida. Tránsito  y policía estuvieron puntuales a la cita. Es más, ya estaban en sus puestos media hora antes del comienzo de la marcha. La caravana enfiló hacia el majestuoso estadio xalapeño “Heriberto Jara Corona”.

“México, México, México” coreaban los “olímpicos”,  paso a paso,  por las calles de Enríquez, Zaragoza, Hidalgo y  Díaz Mirón  hasta llegar al coloso atlético.

ANTONIO Guerrero, Rafael Valenzuela y Fernando Landa fueron portadores de la antorcha en aquel 1968.

Otros asistentes también compartieron su animosidad, como  May Lozada, siempre presente  en los eventos atléticos  enarbolando la bandera de su asociación.

Al entrar   por la puerta de estacionamiento  e ingresar a la pista sintética,   se  veían rostros  felices.

LOS COATEPECANOS…¡presentes!

Algunos vestían  el modelo original de la camiseta –roja con la paloma de la paz en blanco–  utilizada en 1968.

Ellos saben que la vida es de momentos. Ese era suyo, remachado por explosiones de neuronas que les hicieron vivir nuevamente esa experiencia.

En ese entonces más de 10 mil personas  colmaron la grada del Estadio. Hoy  la tribuna estaba vacía,  pero el ánimo  no decayó nunca.

A PASO lento, pero seguro, así fue el breve recorrido conmemorativo .

Luego llegaron el área del pebetero, réplica del aquel  encontrado en las ruinas de  Tlatelolco.

Ahí, la llama ardió simbólicamente en sus corazones. Hicieron de su  estancia en el estadio  una mítica Olimpia  y sus recuerdos los mejores “Juegos” de su vida.

AMIGOS del olimpísmo, presentes en el emotivo evento.

CEJA GARCÍA

“Un final  feliz, tranquilo, respondieron a la convocatoria  el 95 por ciento de los corredores  que hace 54 años  portaron la llama.

“Algunos no pudieron venir porque están enfermos, otros que ya se adelantaron. Pero  los que estuvimos aquí lo hicimos de corazón, con todo amor para que  la afición de los atletas  conserven este tipo de experiencias”, comentó  el profesor Ángel Luis Ceja, orquestador de  la ésta que fue la conmemoración del 54 aniversario del paso de la llama olímpica por Xalapa.

COMO un gran familia, los atletas que dieron reputación al atletismo en Veracruz.

Agradeció la presencia, amistad de los participantes y  “uno que otro abrazo  y aplauso de mis contemporáneos”.

Agregó que para el 55 aniversario  “se buscará hacer un evento más grande  esperando el apoyo de gobierno municipal y estatal”.

CARRERA DEL PAVO

A su vez Ceja García  informó que  ya se están  haciendo los arreglos para la  celebración de la “Carrera del Pavo, el 23 de diciembre próximo.

“Esperemos que nos acompañen a festejar los 34 años ininterrumpidos de esta carrera”, sentenció.

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