De las muchas cosas que dice y ha dicho Pablo Marini desde que llegó a los Tiburones Rojos, este miércoles en Cancún se agregaron otras.
Parece un tipo rudo y hasta engreído, pero también aseguran, quienes lo conocen, que es formal y respetuoso. Y eso viene valiendo poco, porque lo que más importan son los resultados en la cancha, para los cuales habrá que esperar.
Se entiende que hay mucho que callar y poco que decir cuando se trata de negociaciones. Es preferible hacerla de vocero cuando ya se tienen los papeles firmados y no anticipar situaciones contractuales de las cuales se tengan que retractar.
Que si, que no, que ya se arregló. Nada de lo que se diga o haya dicho sobre traspasos y llegadas de jugadores a los equipos de la Liga MX será oficial sino hasta este miércoles cuando los papelitos se firmen.
Y es que la presencia desde el lunes pasado de directivos, entrenadores y jugadores, incluso, no sólo ha sido para reuniones con los federativos y una que otra clínica, ha sido para darse una que otra desvelada en bares y discotecas y para adelantar el trabajo que se cristalizará este miércoles con la firma de contratos.
Claro, los Tiburones ya están allá. Kuri Mustieles y Pablo Marini llegaron a Cancún para amarrar todo lo que sus allegados hicieron desde el lunes.
La selección española decepcionó en su último test antes de encarar el gran reto de defender por segunda vez el título europeo, sorprendido por la débil Georgia en un encuentro de dominio sin pegada, en el que solo Andrés Iniesta escapó del reencuentro con la imagen ramplona de antiguos amistosos.
Los Cafetaleros de Xalapa dicen “despacio que llevo prisa” y este jueves 9 de junio a las 4 de la tarde en el estadio Quirasco tendrán su primera sesión de observación de jugadores nacidos en 2001 a 1997 que deseen probar suerte y quedar en las filas del equipo.
Pocas veces en la historia del deporte coatepecano se dan fenómenos como el que han generado las niñas de la escuela primaria “José M. Morelos y Pavón”.
Antes del día 13 de este mes deberán estar en Mazatlán, Sinaloa sede de los Juegos Escolares 2016.
A su regreso cambiarán de “chip” para enfocar su ánimo en la fase final del Futbolito Bimbo que se llevará a cabo en Ciudad de México.