HALCONES ELEVA LA MORAL

En una de esas noches que se quedan grabadas en la memoria, Halcones de Xalapa se elevó hasta lo más alto y conquistó una plaza que pocos logran domar.

 En el  gimnasio “Manuel Bernardo Aguirre”, la llamada “Catedral del Basquetbol” mexicano, los alados silenciaron a los Dorados de Chihuahua con un triunfo resonante de 73-90,  victoria que tiene sabor a hazaña.

EL CAPITANAZO Girón, en uno de sus embates al arco dorado.

Chihuahua es territorio casi inexpugnable: su afición presiona, su equipo rara vez cede en casa y cada posesión se juega como si fuera la última.

Pero este viernes, los xalapeños no se dejaron intimidar y con un baloncesto vibrante, efectivo y valiente, se adueñaron de la duela.

El arranque fue un golpe de autoridad. Aunque Dorados comenzó con ventaja, los triples de Halcones desataron una ráfaga que sorprendió a todos  y marcó el rumbo del partido.

Sek Henry abrió la senda con un disparo certero desde el perímetro, y desde ahí, los visitantes comenzaron a escribir su propia historia.

El primer cuarto cerraba con un contundente 17-27, un aviso claro de que Xalapa había llegado decidido a volar alto.

La presión de la grada y la respuesta de los chihuahuenses en la pintura hicieron del segundo periodo un pulso intenso.

Pero cada vez que Dorados amenazaba con acercarse, los alados encontraban la forma de recuperar el control. La primera mitad concluía con ventaja de 36-47 para la visita, un marcador que alimentaba la ilusión xalapeña y dejaba a los locales con más dudas que certezas.

El tercer cuarto fue la explosión de confianza de los Halcones. Jaysean Paige, imparable, lideraba una ofensiva que parecía no fallar.

 La diferencia se estiraba a 20 puntos y en las gradas reinaba la incredulidad. Dorados intentaba revivir con triples, pero la pólvora no encendía. Solo al final del periodo lograron maquillar el marcador, acercándose a 56-67.

Ya en el cierre, el coso chihuahuense  se convirtió en un hervidero. Dorados, empujados por su gente, redujeron la desventaja a 8 unidades y soñaban con la remontada.

Pero ahí apareció la experiencia del coach Paco Olmos y la sangre fría de sus dirigidos. Con serenidad, con disciplina y con talento, los xalapeños supieron cerrar el partido, desactivando cada intento local y asegurando una victoria que pesa más que cualquier estadística.

Con un inspirado Paige (27 puntos), acompañado por Washington (15) y Gabriel Girón (12), Halcones de Xalapa firmó una victoria histórica, de esas que elevan la moral y confirman que este equipo está para grandes cosas.

En Chihuahua no gana cualquiera. Pero hoy, los Halcones demostraron que sus alas pueden conquistar hasta las plazas más difíciles.

Este sábado tendrán la oportunidad de sellar una serie perfecta en tierras doradas, pero lo logrado en esta primera batalla ya es motivo de orgullo: Halcones voló alto, muy alto, en “La Catedral”.

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