El futbol también sabe agradecer. Y en el Torneo de Futbol Diamante de la Fundación de la Universidad Veracruzana, donde jugadores de 65 años y más mantienen encendida la pasión por el balón, los Delfines UV volvieron a demostrar que el deporte no sólo se juega, sino que también se reconoce, se honra y se comparte.
Uno de los equipos de mayor tradición en el futbol xalapeño tuvo la iniciativa de homenajear a dos personajes que durante muchos años han estado ligados a las canchas y han entregado buena parte de su vida al deporte. Se trata de los silbantes José Luis Villanueva Rodríguez y Moisés Castilla.
Ambos recibieron pergaminos y reconocimientos por su trayectoria, pero, sobre todo, por esa entrega constante que ha permitido que generaciones de futbolistas disfruten de este deporte.

El encuentro tuvo como escenario el restaurante “Mi Banderilla”, en la pintoresca ciudad del mismo nombre, donde los homenajeados convivieron con integrantes de la escuadra cetácea en un ambiente de camaradería y amistad.
Los reconocimientos fueron entregados por el doctor Lomán, así como el estratega de Delfines UV, Julio Garmendia, y uno de los jugadores estelares de la plantilla, José Luis Pazzi.
Fue un acto sencillo, pero cargado de significado. Porque cuando el futbol decide detener el partido para reconocer a quienes han contribuido a escribir su historia, lo demás es lo de menos.
Y esa es precisamente la parte que merece destacarse de la iniciativa de Delfines UV, la de convertir el futbol en un espacio para agradecer a sus protagonistas.
Esta práctica que debería multiplicarse en las diferentes categorías y organizaciones deportivas, porque muchas veces los homenajes llegan tarde, cuando quienes hicieron historia ya no están en la cancha.
Muy agradecido
La jornada tuvo además un reconocimiento especial para Canchero Xalapa, por su labor informativa y por mantener vigente la cobertura del futbol para mayores, llevando hasta sus lectores las historias, resultados y protagonistas de una categoría donde la pasión continúa intacta.


El punto central de esta celebración se vivió en la cancha número 2 de la Unidad Deportiva Universitaria, donde Delfines UV compartieron momentos de compañerismo y reafirmaron que el paso de los años no ha podido apagar la ilusión de competir.

Mientras exista amistad, compañerismo y amor por el balón, la edad nunca será un impedimento para seguir jugando, compartiendo y escribiendo nuevas historias dentro de una cancha.

Y en esta ocasión, Delfines UV hizo algo que vale la pena aplaudir, el recordar que el futbol también tiene memoria y que quienes han ayudado a construir su historia merecen ser reconocidos.
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