La concentración de la Selección Mexicana rumbo a la Copa del Mundo estuvo a punto de convertirse en un auténtico caos.
Lo que parecía una simple diferencia de horarios terminó convirtiéndose en una guerra silenciosa entre clubes, Federación y Selección Mexicana. Y sí, el futbol mexicano volvió a enseñar sus grietas justo cuando más necesitaba mostrar autoridad.
Concentración
Se concentra hoy la Selección Mexicana de futbol en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Federación Mexicana de Futbol en Ciudad de México. La plantilla deberá de estar en el lugar a más tardar a las 8 de la noche de este miércoles.
La Selección Mexicana tuvo que amagar para recuperar el control. Los clubes tensaron la cuerda hasta el límite. Y el futbol mexicano volvió a demostrar que, cuando llegan los momentos importantes, la organización desaparece y el caos toma el balón.

La polémica explotó luego de que jugadores de Toluca, como Jesús Gallardo y Alexis Vega, aparecieran entrenando en el estadio Nemesio Diez pese al llamado del Tri.
Horas después, el propietario de Club Deportivo Guadalajara, Amaury Vergara, pidió a sus cinco convocados reportar primero con el club para continuar el trabajo de liguilla, encendiendo todavía más la tensión entre directivos y Federación.
La respuesta fue inmediata. En un comunicado emitido la mañana de este martes, la Federación Mexicana de Futbol dejó clara la postura de Javier Aguirre: cualquier jugador que no se presente antes de las 20 horas a la concentración quedará fuera del Mundial.

El mensaje fue contundente y terminó por frenar la crisis. Todo apunta a que los clubes cederán para evitar afectar el sueño mundialista de sus futbolistas, aunque el conflicto dejó expuesta la falta de coordinación entre equipos y Selección en plena etapa decisiva del futbol mexicano.
Dejar una contestacion