Inglaterra ya está en semifinales. El equipo de la Rosa se impuso 2-1 a Noruega en el estadio de Miami para acceder a la antesala de la final.
Los goles ingleses fueron obra del jugador del Real Madrid Jude Bellingham, a los minutos 45+2 y 90. Los noruegos se habían puesto al frente en el marcador con el tanto golazo de Andreas Schjelderup, al 36’.

Esta vez la estrella noruega Erlin Haaland no pudo hacerse notar en el marcador. Ni tampoco Harry Kane, de Inglaterra, ambos insistentes y ambiciosos en los linderos del área, pero sin efecto directo en el marcador.

El juego
Un buen primer tiempo en el estadio de Miami entre Noruega e Inglaterra. Los estilos de los equipos estuvieron bien marcados. Noruega abocado al choque, a la fuerza y potencia. Esperaron mucho de su “taladro” Haaland.
A su vez, Inglaterra más fino con jugadas más claras y profundas. Fue dominador en la primera parte, aunque empezó perdiendo el partido con el tanto de Andreas Schjelderup, un trallazo desde fuera del área que cruzó toda la atmósfera inglesa hasta incrustarse, a poste cambiado, en el arco. El vuelo del arquero Jordan Pickford, fue para enmarcar el golazo.

Sin embargo había cierta duda de una posible falta sobre Kane. Tras la consulta del VAR todo quedó en orden y se validó el tanto vikingo.
El gol fue un duro golpe para la marea inglesa que, sin embargo, seguía elevando su nivel. Fue al minuto 45+4 que los ingleses novelaron la balanza. Fue en un desborde de Gordon quien habilitó a Jude Bellingham quien controló, se abrió espacio y fusiló a Orjan Nyland para el 1-1.
En la parte complementaria los equipos soltaron amarras. Noruega decidida a hacer historia se lanzó al frente hasta encajonar a una Inglaterra que nunca dejó de ser peligrosa.

Los Vikingos estuvieron cerca de marcar el 2-1 cuando Ajer conectó de cabeza y su tiro pegó en el travesaño. En el rebote, Haaland no pudo y todo terminó en saque de arco.
Ya en el alargue Inglaterra la dio la vuelta al marcador. A los 92’ un tiro de Rogers, no pudo ser contenido por Nyland y dejó la pelota a merced del mejor cazador de los ingleses, Bellingham quien ni tardo ni perezoso marcó el 2-1.

Al 98 el atacante inglés Djed Spence buscó la falta anteponiendo su pierna a la del rival y se trabó. El silbante marcó penalti, pero el VAR corrigió correctamente.
Lo vikingos remaron y remaron, como lo hacen festejando con su gente cada vez que ganan, pero no pudo romper el cerco. Los balones al área fueron lo único que aportó y entregó el juego porque los zagueros del equipo de la Rosa sólo tenían que poner la cabeza para alejar el peligro de su área.

Así se extinguieron los últimos minutos de vida para Noruega en el Mundial y abrieron la puerta para que los ingleses regresaran a una semifinal desde hace 8 años, en el Mundial de Rusia 2018. Previo a ese torneo debieron pasar 28 años para volver a acceder a estas instancias luego de hacerlo en el Mundial de Italia 1990.
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