Durante casi una década, Veracruz miró la Olimpiada Nacional con la esperanza intacta pero sin el brillo máximo.
Nueve años pasaron sin que el metal dorado regresara a las manos de un luchador veracruzano. Hasta que en 2025, desde un gimnasio de trabajo silencioso y disciplina férrea, una entrenadora y su equipo cambiaron la historia.

Belén Godos Moctezuma no solo forma atletas, formó un punto de quiebre. Presidenta del Club Yaocihuatl, Godos encabezó un año que ya es histórico para la lucha olímpica de Xalapa con siete medallas de bronce y una de oro, todas surgidas de un solo club, una hazaña en el panorama estatal.
“Fue un año excelente, histórico para nosotros como club”, resume la entrenadora, consciente de la magnitud del logro.
“Que un solo club haya conseguido ocho medallas en una Olimpiada Nacional no es algo común, y estos muchachos lo lograron”.

El oro tuvo nombre propio: Marco Azai Flores Mendoza, campeón nacional en la categoría infantil 48 kilogramos.

Su victoria no solo significó subir a lo más alto del podio, sino romper una racha de nueve años sin oro para Veracruz, devolviendo al estado un lugar que parecía lejano.

Pero el triunfo no fue individual. Junto a Marco, una generación completa empujó el regreso de Veracruz a la élite.

Los ganadores de bronce fueron Getzury Daleth Ortiz Durán (Escolar/ Libre 54 kg), Jonathan E. Méndez Trujillo (Juvenil /Greco 68 kg), Maximiliano Carsi López (Escolar /Libre, 52 kg), Brayan Uziel Hernández Sánchez (Infantil / Greco, 35 kg), Luis Ángel Ramírez Morales (Escolar / Libre, 75 kg), Alejandro Licona Ortiz (Juvenil/Greco, 77 kg), Dayana Guadalupe Martínez Soto (Cadete /Libre, 68 kg).

Cabe señalar que otros atletas buscarán consolidarse para que en este 2026 logren, junto con los ya medallistas, una cosecha sin precedentes.
CONSTANCIA
El crecimiento del Club Yaocihuatl es también una historia de constancia. En 2024 habían conseguido tres bronces y una plata. En 2025, la evolución fue contundente: más medallas, más calidad y el ansiado oro. No fue casualidad, fue proceso.
Godos Moctezuma conoce ese camino desde la raíz. Exatleta, entrenadora y formadora, entiende el deporte desde el sacrificio cotidiano, los viajes largos, la falta de reflectores y la fe en el trabajo bien hecho. Por eso ve con esperanza la llegada de Rubén Ortiz Pulido a la Dirección de Cultura Física municipal.

“Lo conozco desde jóvenes, viajamos juntos a competencias, fue deportista de alto rendimiento. Sabe lo que es el deporte desde adentro”, señala.
Para Belén, esa experiencia puede traducirse en apoyo real: “Esperamos que priorice que el deporte salga adelante, que sobresalga”.

La historia de Belén Godos no se mide solo en medallas. Se mide en años sin rendirse, en generaciones que creen, en un oro que regresó cuando parecía imposible. Es la historia de cómo la cultura del esfuerzo, cuando se sostiene, siempre termina por ganar.
OBJTIVO
La mirada, sin embargo, ya está puesta en el futuro. El objetivo para 2026 es claro, que los medallistas de bronce cambien el color del metal o lo mantengan, y lograr que Óscar Aguilar y Luis Ángel Soto se consoliden.
Aguilar Godos y Soto Cosme se encuentran en plena preparación de cara a dos de los compromisos más importantes del calendario nacional.

Se trata del Abierto Mexicano de Lucha y el Campeonato Nacional de Lucha, evento convocado por la federación.
Dichas competencias serán determinantes, ya que de ellas saldrá el representante de México para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, así como para el Campeonato Panamericano U23 y el Mundial U23.
Ambos atletas buscan consolidar su nivel competitivo y obtener la clasificación internacional, con el objetivo de representar al país en escenarios de alto rendimiento dentro de la categoría Sub-23.
Dejar una contestacion