La historia volvió a acomodar las piezas y la categoría Premier ya tiene lista su cita más esperada. Dique, actual campeón, y Dique Buenavista volverán a encontrarse en la gran final del torneo de la Fundación de la Universidad Veracruzana, en una rivalidad que ya se ha convertido en costumbre y también en tradición.
Prioridad al Centenario
El choque titular se programaría para el sábado 4 de abril una semana después de la conclusión de las actividades del Centenario deportivo del popular barrio del Dique que iniciarán este 22 de marzo y concluirán el día 29.
El sábado 28 se tiene programado un amistosos entre Dique (50 años en adelante) y un combinado de ex profesionales entre los que se encuentran elementos que militaron en el máximo circuito del balompié nacional como Pascual “Pato” Ramírez, Elías Ledezma, “Coreano” Rivera, José Luis González China.

Se espera la positiva respuesta de Carlos Hermosillo y Antonio Carlos Santos, quienes podrían estar presentes.
Es por esta razón y para dar prioridad a los festejos que la final entre Dique y Buena Vista se jugaría en la primera semana de abril.
La tercera
Volviendo a la categoría Premier, será la tercera final consecutiva entre Dique y Buena Vista.
El dato, por sí solo, habla de su dominio, de su jerarquía y de la consistencia con la que han sabido mantenerse en la élite de esta competencia.

La serie llega empatada en emociones y en cuentas pendientes. Hace tres temporadas, Dique Buenavista se quedó con la corona al imponerse 2-1; en la campaña siguiente, Dique respondió con autoridad y tomó revancha para consagrarse campeón. Ahora, una vez más, el destino los coloca cara a cara para definir al nuevo monarca.
Semifinales
La jornada sabatina en la Unidad Deportiva Universitaria dejó emociones desde temprano con las semifinales.

Dique Buenavista fue el primero en sellar su pasaporte a la final. En la cancha número 2, el conjunto buenaventense derrotó 2-0 a Coatepec Bonilla en un encuentro disputado con intensidad, orden y momentos de buen futbol.

Buenavista supo encontrar los espacios y golpear en los momentos justos. El primer tanto llegó por conducto de Pablo García, quien volvió a aparecer con una de sus acostumbradas incursiones ofensivas para definir con certeza frente al arquero coatepecano.

Con la ventaja en el marcador, el equipo tomó confianza, manejó mejor los tiempos y terminó de inclinar la balanza cuando Arturo Báez convirtió una pena máxima para firmar el 2-0 definitivo.
Campeón filoso
Con el boleto ya en la mano para Buenavista, faltaba conocer al otro finalista. El turno fue para Dique, que salió decidido a no dejar espacio para la sorpresa.

En el segundo encuentro de la tarde, los hilanderos ofrecieron una actuación contundente y derrotaron 6-0 a Deportivo +60, en una exhibición ofensiva que confirmó por qué son los actuales campeones.
La gran figura del partido fue Rubén González, quien tuvo una tarde redonda al marcar cuatro goles y convertirse en el hombre más desequilibrante sobre el terreno de juego.

Su actuación encaminó la goleada y marcó diferencia en los momentos clave. La cuenta fue completada por José García y Ariel Landa, quienes pusieron cifras definitivas a una victoria tan amplia como merecida.
Aunque el resultado fue abultado, Deportivo +60 no dejó de luchar. En el segundo tiempo mostró vergüenza deportiva y trató de ofrecer una respuesta más combativa, aunque también resintió la ausencia de dos piezas importantes.

Javier “Jabo” Hernández , ausente por compromisos deportivos en la Ciudad de México, y “Popo”, quien no pudo estar por una fuerte lesión sufrida la semana anterior.

Con estos resultados, el escenario está completamente definido: Dique y Dique Buenavista volverán a disputar el título, en un duelo que carga historia reciente, orgullo deportivo y sed de gloria.

No hay favorito
Ambos llegan con argumentos de sobra, con planteles competitivos, futbolistas de experiencia y la convicción de que esta tercera final consecutiva inclinará la balanza de una rivalidad que ha marcado época.
No hay favorito claro. Y quizá ahí radica la mayor grandeza de este encuentro. Porque cuando dos equipos se conocen tanto, cuando ya han repartido victorias y derrotas en instancias decisivas, lo que queda por delante no es una simple final, sino una batalla de carácter, talento y corazón.
La mesa está puesta en la Fundación UV. Dique y Dique Buenavista volverán a verse las caras para decidir al campeón. Y mientras el silbatazo inicial llega, la afición ya sabe que está por comenzar otro capítulo de una rivalidad que, pase lo que pase, ya pertenece a la memoria grande del futbol Premier.
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