A 120 años de los primeros Juegos Olímpicos modernos

Los críticos de la Roma clásica ya recordaban que los griegos se quejaban de que el teatro era un arte en decadencia, y el barón Pierre de Coubertin, un noble francés que si de algo sabía era de clásicos helenos y de espíritu animal, lanza en 1.890 lanza el grito de alarma de que, justo cuando anochecía el siglo que lo había visto nacer, el Deporte corría un grave peligro de degeneración.