En el ciclismo de pista, donde cada vuelta es una batalla contra el tiempo y contra el propio aliento, hay victorias que no solo se celebran: se sienten.
En el velódromo de Perth, Australia, la mexicana Yareli Acevedo escribió una de esas páginas que se quedan girando para siempre en la memoria del deporte nacional.

La pedalista tricolor conquistó la medalla de oro en la prueba de eliminación durante la UCI Track Cycling World Cup, confirmando que su nombre ya rueda con autoridad entre las grandes figuras del ciclismo de pista mundial.
Fue una carrera intensa, tensa como cada sprint final en el velódromo. Acevedo esperó su momento, resistió el ritmo feroz del grupo y lanzó su ataque definitivo para cruzar la meta en primer lugar, dejando atrás a la noruega Anita Yvonne Stenberg, quien se quedó con la plata, mientras que el bronce fue para la ciclista de Hong Kong Sze Wing Lee.

Pero detrás de esa última vuelta triunfal hubo tensión. La propia mexicana relató el instante crítico de la competencia.
“Fueron dos largas vueltas, hubo ahí una confusión, un error técnico que me pudo haber costado la carrera, pero gracias a Dios se dio el resultado y estoy muy feliz por esto. Mañana tenemos la madison, el domingo el ómnium y vamos con las próximas dos Copas del Mundo de esta serie”, expresó Acevedo tras su victoria.
El oro en Perth no es una casualidad ni un destello aislado. Es la continuidad de un año brillante para la ciclista mexicana, que llegó a esta cita mundial después de conquistar tres medallas de oro y dos de plata en el Campeonato Panamericano de Ciclismo de Pista celebrado en Santiago.

En la tradición del ciclismo mexicano, donde nombres legendarios han marcado el camino en carretera y pista, el triunfo de Yareli Acevedo vuelve a hacer girar la rueda de la esperanza. Cada pedalazo suyo en Perth fue también el eco de generaciones de ciclistas que soñaron con ver a México en lo más alto del podio mundial.
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