BALTIMORE, Maryland.— La noche que debía marcar el comienzo de la era de Rafael Márquez necesitaba un protagonista. Lo encontró en Gilberto Mora.
Cuando México parecía condenado a comenzar el nuevo ciclo con una derrota, el juvenil de Xolos de Tijuana apareció con la camiseta número 10, tomó la pelota, desafió a la defensa colombiana y convirtió una jugada individual de enorme categoría en el gol que encendió al M&T Bank Stadium.

México y Colombia empataron 1-1 este sábado, pero el marcador apenas alcanza para contar lo que realmente ocurrió sobre la cancha. El resultado dejó puntos repartidos; la sensación, en cambio, fue que el Tri encontró algo mucho más importante, un símbolo para comenzar a construir el futuro.
Mora recibió de Jesús Gallardo al minuto 62, controló de primera, encaró a Jhon Lucumí y lo dejó tendido con un recorte hacia adentro. No satisfecho, volvió a amagar y encontró el espacio exacto para sacar un disparo que pasó entre Lucumí y Dávinson Sánchez y terminó en el primer palo, lejos del alcance de Álvaro Montero.
NO PUEDE
México no le gana a Colombia desde 2010 y venía de un 0-4 en Arlington en octubre de 2025. Esta vez, al menos, no perdió.
La grada mexicana explotó. Baltimore se convirtió durante unos segundos en territorio tricolor y el debut del Káiser adquirió otro rostro.
Márquez había apostado por Mora entregándole el dorsal 10 durante este campamento. El adolescente respondió como si llevara años cargándolo.
Jugó 63 minutos, completó 32 de 34 pases para un 94 por ciento de efectividad, ganó 2 de 3 regates, recuperó siete balones y terminó con una calificación de 8.0.
Pero más allá de los números, dejó algo que no aparece en ninguna estadística, su personalidad.

COLOMBIA PEGÓ PRIMERO
El problema para México fue que Colombia no necesitó demasiado para golpear.

Apenas habían transcurrido nueve minutos cuando Richard Ríos colocó un centro preciso y Luis Javier Suárez ganó el salto ante Israel Reyes y Jorge Sánchez. El delantero del Sporting de Portugal cabeceó al segundo palo y silenció momentáneamente a la mayoría mexicana en las tribunas.
El 0-1 obligó al Tri a remar contra corriente. Y lo hizo.
México tardó en acomodarse, pero terminó adueñándose del volumen ofensivo durante el primer tiempo. Hirving Lozano encontró el poste; Jesús Gallardo y Roberto Alvarado también estuvieron cerca de marcar, mientras Armando “Hormiga” González exigió las manos de Montero.
Colombia, en cambio, encontró refugio en su pareja central. Lucumí y Dávinson Sánchez resistieron, cerraron espacios y obligaron a México a buscar caminos alternativos.
Al descanso, la ventaja colombiana seguía intacta.

EL TRI NO DEJÓ DE INSISTIR
En el complemento, México salió con mayor determinación.
El equipo de Márquez adelantó líneas, tuvo más posesión y siguió acumulando aproximaciones. Colombia comenzó a vivir demasiado cerca de su propia área y el empate dejó de parecer una posibilidad remota para convertirse en una cuestión de tiempo.
Entonces apareció Mora.
El 1-1 modificó el escenario y también obligó a Márquez a mover sus piezas.
Poco después del gol, el técnico retiró al propio Mora para darle ingreso a Álvaro Fidalgo. También entraron Orbelín Pineda por Lozano, Mateo Chávez por Gallardo y Obed Vargas por Luis Chávez. Más tarde, Denzell García sustituyó a Erik Lira.
México buscó el segundo.
Fidalgo tuvo participación ofensiva, Germán Berterame apareció en zona de peligro e Isaías Violante también intentó encontrar el gol de la remontada. Pero Montero sostuvo a Colombia y el partido terminó sin vencedor.
UN EMPATE QUE DEJA ALGO MÁS
El 1-1 no es el titular perfecto para una presentación. Tampoco representa el golpe de autoridad que muchos hubieran querido para el estreno de Márquez.
Pero sería injusto reducir la noche al resultado.
México no perdió, generó más volumen ofensivo, encontró respuestas después de comenzar abajo y, sobre todo, descubrió a un jugador dispuesto a asumir responsabilidades.
Rafael Márquez tendrá mucho que corregir. El equipo todavía necesita mayor contundencia, equilibrio y capacidad para convertir su dominio territorial en victorias.
LO QUE SIGUE PARA EL TRI
La Selección Mexicana no tendrá que esperar demasiado para volver a escena.
El próximo desafío será el martes 29 de septiembre, cuando México enfrente a Perú en el Sports Illustrated Stadium de Harrison, Nueva Jersey.
ALINEACIONES
México (4-3-3): Raúl Rangel; Jorge Sánchez, Israel Reyes, Johan Vásquez (c), Jesús Gallardo; Erik Lira, Luis Chávez, Gilberto Mora; Roberto Alvarado, Armando González, Hirving Lozano.
Colombia: Álvaro Montero; Daniel Muñoz, Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Álvaro Angulo; Kevin Castaño, Gustavo Puerta, Richard Ríos; Jhon Arias, Luis Suárez, Carlos Andrés Gómez.
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