Los frutos del trabajo programado y disciplinado ya se reflejan en la vida de los niños y jóvenes del Club Delfines de Xalapa.
El éxito en la positiva evolución de los jugadores se basa en la fórmula en la que los padres de familia tienen parte activa, básica y hasta esencial.

Para exponer cambios de vida, de comportamiento, estos deben ir adheridos al entendimiento, a una reconversión en la que la firme decisión es básica.
El equilibrar el peso corporal, su porcentaje de grasa y músculo, así como el aumento en talla y estatura son el resultado del programa que conllevan la especialista y sus principales aliados: padres de familia.
A través de la “ley de la repetición” el niño y el joven pueden acceder a cambios en su rutina de alimentación y de trabajo físico. Llegará el momento en que, a través de la obtención de conocimiento y práctica, ellos puedan aplicar correctamente su albedrío.
Por el momento registran cambios positivos como responsabilidad. Algo parecido sucede cuando se comprometen a hacer sus labores escolares y en casa; como disciplinarse ante las instrucciones de su entrenador, respetar las leyes de tránsito o los principios de urbanidad.

“Hemos visto que los niños han crecido mucho, a lo mejor con la necesidad de reducir un poco el peso o cuidar esa parte de la salud.
«Se han hecho muchos cambios, las familias nos han recibido con las puertas abiertas”, dijo Reneé Garza Díaz de Caso, licenciada en nutrición humana, egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana.
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