LA TERAPIA DEL DOCTOR ZEPEDA

La experiencia de la utilización del VAR  no es para entusiasmar. Persiste la  sensación de que   no va a resolver discusiones, sino que  va a agravarlas.

No se ha logrado que  este sistema  tenga una influencia benéfica en los jugadores. Sucede que las protestas continúan.

El número de tarjetas amarilla y rojas  no disminuye lo que se esperaba como consecuencia natural de la implementación de la tecnología a la hora de impartir justicia.
El “gran hermano” que lo ve todo lleva a la pantalla cualquier lío gordo, pero está lejos de ser perfecto.   

El psicólogo  Manuel Gustavo Zepeda  vuelve a dar en el blanco con sus atinados comentarios.   A continuación la entrega semanal del genio de la psicología deportiva al Canal 44 de la Universidad de Guadalajara:

“El VAR fue concebido como una herramienta auxiliar para corregir decisiones erróneas que pudieran provocar injusticias graves en el desarrollo del partido. Situaciones como goles mal validados, penales no sancionados o tarjetas rojas claras son los escenarios ideales para su aplicación.

EL USO excesifvo del VAR y convierten al árbitros dependientes.

«El uso del VAR debe cumplir su  función de asistente permitiendo que la justicia deportiva prevalezca sin afectar la fluidez del juego ni a la autoridad del árbitro principal», dijo el esyudioso Zepeda.

Abundó:

“Un problema recurrente en la liga mexicana con la implementación del VAR es su uso excesivo en jugadas que no representan errores claros o manifiestos.  

“En lugar de actuar con criterio propio los árbitros  han comenzado a esperar  las invitaciones del VAR para tomar decisiones definitivas, disminuyendo su protagonismo, pero alterando la esencia del arbitraje.

LOS silbantes y la revisión de las cámaras.

El arbitraje… requiere seguridad, criterio, conocimiento… la utilización excesiva del VAR reduce estos elementos esenciales   convirtiendo a los árbitros en simples ejecutores de decisiones basadas en revisión de cámaras   en lugar de confiar en su preparación”.

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