Jaime “Pelé” Maldonado Galindo es sin duda uno de los ex Delfines de Xalapa que más se recuerda por su talento y aporte en la cancha.
Su nombre ha quedado grabado en uno de los capítulos más brillantes del futbol xalapeño que, a más de 30 años, sigue vigente en la memoria de muchos.
Se le preguntó a “Pelé” el motivo por el cual, después de un tercio se siglo (34 años), Delfines sigue en boca de la familia futbolera.

En 1990 a iniciativa Alfredo Chedraui Obeso nació Delfines de Xalapa. Como presidente del Club Tiburones Rojos de Veracruz el empresario quiso que Xalapa, como capital del Estado, tuviera futbol profesional.
Así se dio continuidad a la euforia del regreso del futbol de primer nivel a Veracruz con la entonces llamada “Tiburomanía”, fenómeno social que habían generado los escualos al estar, de nueva cuenta, en el máximo circuito del balompié mexicano.

Llenos
“Casi siempre teníamos llenos en el estadio, por el buen equipo que se armó y los resultados que accedieron». Jaime Maldonado.
También estaban en el aire las hazañas de equipos anteriores de buen nivel como DUX y UV Xalapa.
Fue entonces que Chedrahui asignó la tarea al entonces vicepresidente del equipo, Gerardo Gallegos Cázares, quien empezó a armar el “rompecabezas” para crear al equipo que a la postre sería histórico y que logró el ascenso muy rápidamente (temporada 1991-1992).
El también empresario Carlos Manuel Ferráez Matus fue el primer presidente del club y Héctor Arellano Castillo, el gerente que permaneció durante todo el proceso y vigencia del equipo, tanto en tercera como en Segunda divisiones.
“No me explico ahora por qué seguimos vigentes en la memoria de la afición. Lo que creo es que en aquel momento había un ayuno de varios años, ¿No?, en el que Xalapa no tenía equipo de futbol profesional.
“A lo mejor ese es un factor por el cual la gente nos recuerda. Otro factor es que, pues, éramos puros chavos que nos conocían en las diferentes ligas, sobre todo en el Deportivo Ferrocarrilero.

“Así fue conjugándose la identidad de los jugadores, que eran locales, con la afición, enmarcado con el ayuno de futbol que había en Xalapa. Todo se conjugó para que Delfines fuera un referente importante”.
Recuerda Maldonado la presencia siempre constante de la afición en la grada. “Casi siempre teníamos llenos en el estadio, por el buen equipo que se armó y los resultados que accedieron.
“La verdad es que el haber sido delfín, el haber estado en ese gran equipo, me llena de orgullo.
“Pelé” era uno de los tantos jugadores de Delfines quienes estaban –casi en paquete– para irse a jugar a divisiones mayores y, por supuesto, alcanzar la Primera División, tan es el caso de René Olmos, Jimmy Castañeda, quien incluso estuvo en una selección nacional juvenil; “Carecha” Flores, “Nando” Hernández, “Gamita” Albarrán, “Goyo” Fernández (+), los porteros con muy buenas hechuras como Nino Aragón, Paco Ovando y “Gori” Sánchez, así como Martín Olmos, “Quique” López, Rafa Campos, Iván Córdoba, y otros.
¿Qué fue la situación contigo? ¿Por qué no alcanzaste o no decidiste enfocarte en llegar a la Primera?
“En esos tiempos estaba pasando por algunos problemas por la enfermedad de mi madre. “Quiero decirte que sí pensé en intentar llegar lejos en el futbol, pero esa dificultad más mi intención de titularme en la universidad fueron las causas por las que decidí quedarme”.

¿Qué recuerdos tienes de los encuentros contra Tiburones Rojos de Veracruz?
“Fueron gratas experiencias. Me tocó estar en la primera vez que vinieron a jugar contra Delfines. “El estadio Quirasco estaba a reventar y me tocó cuando, en un momento, la gente que estaba en una zona del graderío empezó a correr.

“Lo que pasó fue que el techo se venció un poco, ya que como la gente ya no cabía en otro lugar y quería ver el juego, empezó a subirse al techado que casi se cae. Afortunadamente no pasó nada malo”, concluyó.
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